miércoles, 18 de noviembre de 2009

Hungría: El dorado y sangriento otoño del 56



Traducido del ruso por Josafat S. Comín para Kaos en la Red

De los sucesos húngaros y los dobles raseros
El otoño dorado de Budapest es una época especial, no solo en lo turístico, también en lo político: Una gran cantidad de monumentos con la fatídica fecha de 1956 están engalanados con banderas tricolores, cintas de duelo, coronas de flores y velas encendidas. Es ahora la principal y más sagrada fiesta de la independencia, son días de vacaciones y celebraciones.

Hungría: El dorado y sangriento otoño del 56
Agrandan la tragedia con el paso de los años, la acomodan a los moldes liberales occidentales y se inculca machaconamente de un modo sesgado y primitivo a las nuevas generaciones.
Alexandr Bobrov | Para Kaos en la Red | 18-11-2009 a las 18:42 | 305 lecturas | 5 comentarios
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Traducido del ruso por Josafat S. Comín para Kaos en la Red

De los sucesos húngaros y los dobles raseros
El otoño dorado de Budapest es una época especial, no solo en lo turístico, también en lo político: Una gran cantidad de monumentos con la fatídica fecha de 1956 están engalanados con banderas tricolores, cintas de duelo, coronas de flores y velas encendidas. Es ahora la principal y más sagrada fiesta de la independencia, son días de vacaciones y celebraciones.

Mientras que nosotros seguimos sin aclararnos con eso del Día de la Independencia de Rusia: se les ocurrió la increíble fecha del 12 de junio- día del reconocimiento oficial de la desmembración del país, en Hungría y otros países del antiguo campo socialista todo es infinitamente más sencillo: todos los enemigos sempiternos, los invasores extranjeros que los han sojuzgado y los acontecimientos sangrientos se dejan a un lado, y en primer plano se coloca “la liberación del principal enemigo”: la Rusia soviética.

Y por si no fuese suficiente va nuestro Consejo de la Federación (cámara alta del parlamento. N de la T.), en otoño del 2006 al que no se le ocurre nada mejor que hacer una declaración estúpida, carente de toda credibilidad histórica, con motivo de los sucesos en la Hungría del 56, donde mostraban su pesar por el hecho de que las ansias de libertad del pueblo húngaro, trajese consigo grandes pérdidas humanas, y ofrecían sus disculpas por los sucesos de hace medio siglo. Para volverse locos. ¿A qué fin?

En primer lugar, si Rusia históricamente no está relacionada en modo alguno con la Unión Soviética-como no se cansan de repetir muchos medios de comunicación y sus ideólogos- entonces los sucesos de aquel entonces no guardan ninguna relación con la Rusia actual, y disculparse por ellos, se puede hacer sobre la misma base que si nos arrepintiéramos de aplastar la revolución húngara de 1848. Por lo visto, llegaremos a verlo, pero aquí en Rusia, no en Alemania ni Austria. En segundo lugar, si somos herederos de la Unión Soviética, no es de recibo menospreciar las trágicas y gloriosas páginas de nuestra historia, los condicionantes geopolíticos y las obligaciones estatales.
No sé si se acordarán en el Consejo de la Federación, que hubo una Segunda Guerra Mundial, que Hungría luchó del lado fascista, con la formación de tres divisiones de las SS, y que existían los acuerdos de Yalta y una organización política como el Pacto de Varsovia.

Supongamos por ejemplo, que uno de los países miembros de la OTAN declare mañana: abandonamos la OTAN, se creen “milicias populares” y comiencen a atacar las bases militares, de misiles y a matar soldados de la Alianza. ¿Qué ocurriría? Se puede esperar cualquier cosa. Ya sabemos por el ejemplo yugoslavo, que en el centro de Europa, en pleno siglo XXI, en una batalla cruenta se pueden llegar a utilizar armas prohibidas. Entonces no habían pasado más que o­nce años desde el fin de la guerra. Todavía andaban sueltos fascistas supervivientes y seguidores de Horthy, aunque ya se habían definido claramente los bandos de la “guerra fría”, los partidarios y detractores del socialismo. Ahora nos lo quieren simplificar hasta la ridiculez: había una aspiración de libertad y democracia occidental que la Unión Soviética aplastó brutalmente en aquel dorado otoño del 56.

Un hecho curioso: recientemente en Hungría después de 40 años parado, pusieron en marcha un tanque soviético T-34 de los tiempos de la Gran Guerra Patria. Los especialistas del Museo de Historia, consiguieron arrancar esta legendaria máquina casi sin esfuerzo. El tanque pese a estar oxidado y sin mantenimiento, mantuvo la capacidad de conducción, y estoy seguro que también la de disparar si hubiesen probado a cargarlo con munición. Imagino que lo harían para recordar la amenaza que supone el armamento soviético, cuya participación en los sucesos del 56, ha sido enormemente exagerada. Hace unos días compré en la fortaleza de Buda una guía de viaje. Allí cuentan que en la realmente hermosa ciudad de Budapest, en 1896, en la celebración de los mil años de la fundación de la patria húngara y en señal de reconocimiento del gran crecimiento que experimentaba el país, tuvo lugar la Exposición Universal.

Luego dicen: “Este increíble crecimiento de Budapest se verá frenado por la Primera Guerra Mundial, y más tarde durante el segundo “incendio” mundial, la ciudad vuelve a quedar convertida en ruinas. Las tropas alemanas en su retirada, vuelan los puentes sobre el Danubio, en los combates quedan dañados los principales edificios. En 1945 los habitantes de Budapest reconstruyen la ciudad, y se vieron obligados a volver a hacerlo, cuando en 1956 los tanques soviéticos volvieran a destruirla”. O sea, que la destruimos, apuntábamos directamente al centro, e hicimos volar, como los alemanes, todos los puentes y los principales edificios de Budapest. Da vergüenza leer esto. Yo viví en la isla Margit, al lado del famoso puente diseñado por Eiffel. El maravilloso puente fue volado sin compasión por los alemanes el 4 de noviembre de 1944, hace 65 años, cuando nuestras tropas se acercaban a Budapest. Los alemanes tenían tanta prisa, que el tramo principal del puente se desplomó sobre el Danubio con viandantes y cuarenta zapadores alemanes.

En los años 44-45 las tropas húngaras fueron derrotadas y el territorio fue ocupado por las tropas soviéticas. Tras el final de la guerra, se celebraron elecciones libres, de acuerdo con los acuerdos de Yalta, donde obtuvo mayoría el Partido de los Pequeños Propietarios: Sin embargo el gobierno de coalición impuesto por la comisión de control de los aliados, que estaba encabezada por el veterano mariscal soviético Voroshilov, dio a los vencedores la mitad de los puestos del gabinete, mientras que los puestos clave se dejaron en manos del Partido Comunista Húngaro. Los comunistas, contando con el apoyo de las tropas soviéticas apostaron por la vía no democrática y en 1947 convocaron nuevas elecciones. Una práctica habitual, en Afganistán bajo las bayonetas usamericanas acabamos de presenciar una farsa electoral.

En Hungría se instauró el régimen de Matyas Rakosi. Se llevó a cabo una colectivización forzosa, la AVH (seguridad del estado) reprimió a la oposición, a la iglesia, a los oficiales y políticos del viejo régimen, y demás enemigos del nuevo gobierno.

Hungría, como aliada de la Alemania nazi, estaba obligada a pagar una significativa contribución a la URSS, Checoslovaquia y Yugoslavia, que suponía una cuarta parte de su PIB. El país atravesaba un momento difícil, y los comunistas cometieron muchos errores. La muerte de Stalin y especialmente la poco perspicaz intervención de Jruschov en el XX Congreso del PCUS, propiciaron intentos de liberarse de los gobiernos populares en todos los países de la Europa del Este. ¿Pero quién entrega el poder voluntariamente? Díganme un ejemplo de la historia moderna. Incluso el traidor Gorbachov no terminó de creer que Yeltsin, el destructor, lo fuese a echar del Kremlin de un modo tan humillante.

Las luchas internas en el Partido del Trabajo Húngaro entre conservadores y partidarios de las reformas comenzaron desde principios de 1956 y el 18 de julio de 1956 condujeron a la dimisión de Sec. Gral. del PTH Rakosi, quien fue sustituido por el ministro de la Seguridad del Estado, Erno Gero.
Un enorme papel jugó la actividad subversiva de los servicios secretos occidentales, especialmente del británico MI-6, encargado de preparar a numerosos cuadros de los “rebeldes populares” en sus bases secretas de Austria a los que luego introducían en Hungría.

La destitución de Rakosi, y la influencia del levantamiento de Poznan en Polonia en el 56, provocó un aumento de los sentimientos críticos en el seno estudiantil e intelectual. Desde mediados de año había comenzado a funcionar en la Unión de escritores el “Círculo de Petofi” en el que se debatían los temas más candentes, que el país tenía ante sí.

Finalmente, el 23 de octubre comenzó una manifestación, en la que participaron decenas de miles de personas, estudiantes y destacados intelectuales. Los manifestantes portaban banderas rojas, pancartas con lemas sobre la amistad soviético-húngara, peticiones de incluir en el gobierno a Imre Nagy, etc. En las plazas del Quince de marzo y Mari, y las calles de Kossuth y Rakosci, se les unieron manifestantes radicales, que gritaban consignas totalmente distintas. Exigían la restauración del antiguo escudo nacional, la recuperación de la antigua fiesta nacional, en lugar de la celebración de la liberación del fascismo, y la supresión de las clases de ruso. También exigían la celebración de elecciones libres, la creación de un gobierno encabezado por Nagy y la salida de las tropas soviéticas de Hungría.

El ovillo de los sangrientos sucesos comenzaba a desenredarse. Un nutrido grupo de manifestantes intentó entrar en los estudios de la Casa de la radio, con la exigencia de poder sacar al aire sus reivindicaciones. Este intento condujo al enfrentamiento con las tropas del AVH encargadas de defender la emisora, que pasadas las 21 horas, provocó los primeros heridos y muertos.

Las rebeldes se hicieron con armas arrebatadas a las tropas de refuerzo que enviaron a defender la radio, así como con otras sacadas de los armeros de Defensa Civil y comisarías de policía. El encarnizado combate en la Casa de la radio y alrededores continuó durante toda la noche. A las 23h, en virtud de la decisión de Presídium del CC del PCUS, el jefe del Estado Mayor de las FFAA de la URSS, general Sokolovsky dio la orden al Comandante del Cuerpo Especial de comenzar el avance en dirección a Budapest para prestar ayuda a las tropas húngaras “en el restablecimiento del orden y la creación de condiciones para el trabajo pacífico”.

Las unidades del Cuerpo Especial llegaron a Budapest sobre las 6 de la mañana y entablaron combate con los rebeldes. La noche del 23 de octubre del 56, la dirección del Partido Comunista Húngaro tomó la decisión de nombrar primer ministro a Imre Nagy, que ya había ocupado este cargo en 1953, destacando por sus ideas reformistas, por las que fue represaliado, y posteriormente rehabilitado poco antes del levantamiento. A Nagy a menudo le acusan de que la petición formal a las tropas soviéticas para que ayudasen a sofocar el levantamiento también fue respaldada por él.

Fue precisamente ese día, 23 de octubre, el que convirtieron en Día de la Independencia nacional de Hungría. Pero ¿quién es este luchador contra el comunismo y reformista Imre Nagy, para tener un monumento cerca del majestuoso edificio del parlamento en Budapest? Nació en 1896, luchó en las filas del ejército austro-húngaro. En 1916 fue hecho prisionero. En 1917 ingresa en el Partido Comunista Ruso (de los bolcheviques), y durante la guerra civil combate con el Ejército Rojo. En 1921 regresa a Hungría, pero en 1927 se ve obligado a refugiarse en Viena, huyendo del régimen de Horthy. Desde 1930 vive en la URSS, trabaja en el Komintern y en el Instituto de Economía de la Academia de Ciencias de la URSS, junto a Bujarin. Fue arrestado, pero puesto en libertad al poco tiempo. Pero no solo puesto en libertad…sino aceptado al servicio de la Dirección Política Estatal Unificada adjunta al Consejo de comisarios Populares de la URSS, (OGPU por sus siglas en ruso).

Como se supo más tarde ya en 1933 había sido reclutado para informar a los órganos de seguridad sobre la actividad de sus compatriotas húngaros, que habían encontrado refugio en la URSS. Esto posiblemente salvó entonces al propio Nagy. En el verano de 1989, hace 20 años, el presidente del KGB Vladimir Kriuchkov, entregó a Gorbachov una carpeta de documentos de los archivos del KGB, de los que se desprendía que Imre Nagy en los años anteriores a la guerra había sido informante del NKVD.

Estos documentos Gorbachov los entregó a la parte húngara, que los puso a buen recaudo, sin que hasta la fecha hayan sido hechos públicos. Entre 1941 y noviembre de 1944 Nagy trabajó cómodamente en la emisora de radio “Kossuth-radio” que emitía en húngaro desde Moscú para los habitantes de Hungría, antigua aliada de Alemania en la guerra. Vale la pena que volvamos a recordar que Hungría fue uno de los más impacientes y principales aliados de los nazis en la lucha contra la URSS.

En el telegrama con fecha 22 de junio de 1941, enviado a Berlín, se informaba que el gobernante húngaro Horthy, al leer la carta de Hitler, exclamó entusiasmado: “Llevo 22 años esperando este día. Estoy feliz”. A los horthystas les consumía el ansia del lucro, la conquista de nuevos territorios: En el frente soviético combatieron casi millón y medio de húngaros (1 de cada 7 húngaros), de los que 404 700 murieron y 500 000 fueron hechos prisioneros.

Las tropas húngaras cometieron infinidad de crímenes en territorio soviético (especialmente crueles en el territorio de los Cárpatos anteriormente anexionado por Hungría), sin que se le pidieran nunca responsabilidades, abandonando a su aliado en el momento justo y saliendo de la guerra en 1944. Mucho callamos entonces, -todo fuese por la solidaridad socialista- perjudicándonos a nosotros mismos, dando pie a especulaciones y mentiras.

El 4 de noviembre de 1944, el día que volaron el puente Margit y comenzó activación del frente antifascista húngaro, Nagy regresó a su país. Pero se vio muy decepcionado, al no poder convertirse en la primera figura de Hungría. Hubo de conformarse con diferentes puestos ministeriales, en los distintos gobiernos de coalición. Su modesta carrera hasta tal punto lo desmoralizó y enfureció, que atacó abiertamente a la dirección del partido, acusando al entonces secretario general Rakosi, de “desviarse de la línea de Lenin y Stalin”, y de ser incapaz de trabajar con los cuadros.

Eso le llevó, en 1949, a ser expulsado del CC y apartado de todos los cargos. Después de ser apartado, Nagy, hasta tal punto se asustó, que en 1951 respaldó la idea de duplicar las estimaciones iniciales del plan quinquenal, siendo de nuevo admitido en el Politburó. Aunque por lo visto, aquí mucho tuvo que ver la intercesión de sus supervisores soviéticos, que defendieron a su valioso agente e insistieron en que pudiese volver a la gran política. A juzgar por las revelaciones de gente próxima a los archivos del KGB, Nagy nunca rompió lazos con los servicios secretos.

En 1951-52 el suministro obligatorio previsto, recayó como un pesado fardo sobre los hombros de los campesinos, y Nagy –antes enemigo de la colectivización- escribía un artículo tras otro, insistiendo en la obligatoriedad de cumplir los planes. Todas las desviaciones en el desarrollo de la economía y las torpezas en la colectivización, con el concurso de Nagy, condujeron a Hungría a la crisis del 56. Los que hoy ensalzan su figura, dicen que él “luchaba por la unidad de Hungría”, que pronunció el famoso llamamiento:”Nueve millones y medio de corazones húngaros, que laten como un solo corazón, nueve millones y medio de almas húngaras que se inspiran como una sola alma…” Pero repetimos, que en Hungría si algo no había, era unidad.

El país estaba dividido. Había un grupo importante de “auténticos húngaros”, representantes de las capas burguesas y de un aparte de la intelectualidad, que defendían su visión, como se diría ahora desde “posiciones imperiales”, había una gran parte de comunistas pro-soviéticos, y había por último un grupo bastante numeroso de horthystas- nazis de cuño húngaro, ocultos a la espera de su momento. ¡Y ese momento llegó! Aunque formalmente Nagy abogaba por sofocar el levantamiento, hasta el último momento estuvo saboteando el decreto del estado de emergencia, llegando el día 25 a abolir el toque de queda y ordenando el regreso de las tropas a los cuarteles, dando a los golpistas la posibilidad de reagruparse y recuperarse tras los primeros enfrentamientos infructuosos.

Esta decisión les permitió recuperar fuerzas y lanzar desde el 29 de octubre una nueva ofensiva del alzamiento armado. La dirigencia soviética, que había evitado hasta el último momento inmiscuirse en los acontecimientos, aceptó las exigencias de Nagy, y el 28 de octubre las tropas soviéticas abandonaron Budapest, lo que solo sirvió para aumentar la escalada de la guerra civil. Cualquier investigador imparcial tiene hoy claro, que el aventurismo político de este antiguo soplón, condujo a que se desencadenase en la práctica una guerra civil, cuyas consecuencias, de no haber mediado la intervención soviética, hubieran sido impredecibles.

Las tropas fueron extremadamente moderadas. En unas condiciones de zozobra e indecisión de los dirigentes de la URSS, por orden del 30 de octubre, los soldados soviéticos, tenían prohibido repeler los disparos, “caer en provocaciones” y salir de su ubicación. Todas las tropas fueron conducidas a sus emplazamientos. Las calles quedaron sin gobierno. Comenzó el derramamiento de sangre. Los guardias de Béla Király y Dudás ejecutaban a comunistas, miembros del AVH, y militares húngaros que se negaban a subordinarse.

En eso primeros momentos los rebeldes animados por el éxito, se radicalizaron rápidamente, abriendo fuego contra las tropas soviéticas. Fueron numerosos los casos en que asesinaron a soldados soviéticos de permiso, o que estaban de guardia, en numerosas ciudades húngaras. Que probasen hoy en cualquier país a matar tan impunemente a un soldado usamericano y escuchar un tan condescendiente “no abrir fuego, no responder”. Imposible imaginar, pero entonces a nuestros muchachos, los dejaron expuestos.

Los insurrectos tomaron al asalto la sede local del Partido del Trabajo, y más de 20 comunistas fueron ahorcados por la multitud. Las fotos de los comunistas ahorcados con signos de tortura, con los rostros desfigurados por el ácido, dieron la vuelta al mundo. Los rebeldes correteaban por las calles a la caza de miembros de la seguridad de estado. Los reconocían por sus famosas botas amarillas, los descuartizaban o los colgaban por los pies; a veces los castraban.

A los dirigentes del partido que capturaron les clavaban al suelo con enormes clavos mientras les hacían sujetar los retratos de Lenin en las manos. Hay fotos terribles, bien conocidas: el cadáver desfigurado de un miembro de la seguridad del estado, colgado cabeza abajo, el asesinato de un comunista con un disparo a quemarropa, un tanque soviético destruido.

Pensemos, que 4 días antes, el 29 de octubre de 1956, Israel y después los miembros de la OTAN, Francia y Reino Unido, habían atacado a Egipto -al que respaldaba la URSS-, para hacerse con el control del Canal de Suez, donde habían desembarcado las tropas, mientras el 31 de octubre en la reunión del Presídium del CC del PCUS Jruschov había declarado:”si salimos de Hungría esto alentará a los americanos, ingleses y franceses imperialistas. Lo tomarán como una debilidad y atacarán”.

Se tomó la decisión de crear un ”gobierno revolucionario de obreros y campesinos “ encabezado por János Kádár y ejecutar una operación militar con el objetivo de derrocar al gobierno de Imre Nagy. El operativo, bautizado como “Remolino” fue encomendado al ministro de defensa de la URSS, Gueorgui Zhukov.

El 1 de noviembre, cuando las tropas soviéticas recibieron la orden de no abandonar sus emplazamientos, el gobierno húngaro tomó la decisión de retirar a Hungría del Pacto de Varsovia, con la consiguiente notificación a la embajada de la URSS. Al mismo tiempo, Hungría dirigió a la o­nU una solicitud de ayuda para defender su neutralidad. La madrugada del 4 de noviembre comenzaron a entrar nuevas tropas soviéticas bajo el mando del Mariscal Zhukov.

Ese mismo día 4 tomaron el control de los puntos clave de Budapest, los miembros del gobierno de Imre Nagy se refugiaron en le embajada yugoslava. Sin embargo, unidades de la guardia húngara nacional y divisiones aisladas continuaron oponiendo resistencia a las tropas soviéticas, las cuales abrieron fuego de artillería sobre los focos de resistencia, para que la infantería pudiese llevar a cabo las operaciones de limpieza bajo la protección de los tanques. Los principales centros de resistencia se concentraron en los arrabales obreros de Budapest, donde los consejos locales y los oficiales horthystas, supieron contraponer una resistencia más o menos organizada. Contra esas zonas se siguió utilizando el fuego de artillería, pero en ningún modo contra el centro de la ciudad ni los puentes sobre el Danubio.

El 10 de noviembre los Consejos obreros y estudiantiles propusieron a la comandancia soviética el cese del fuego. Era el cese de la resistencia armada. El Mariscal Zhukov sería condecorado por la “neutralización del levantamiento fascista húngaro”, siendo merecidamente reconocido con la cuarta estrella de Héroe de la Unión Soviética. El oro y la sangre del otoño…El 22 de noviembre del 56, el Primer Ministro Imre Nagy y los miembros de su gobierno, fueron sacados de la embajada yugoslava, donde se escondían, y encarcelados en territorio rumano. Luego serían llevados de regreso a Hungría para ser juzgados. Imre Nagy y el ministro de defensa Pál Maléter serían condenados a pena de muerte, acusados de traición a la patria. Nagy fue ejecutado en la horca el 16 de junio del 58.

Tras la caída del régimen socialista, los restos de Nagy y Maléter fueron enterrados con todos los honores en julio de 1989. Y desde hace 20 años este soplón y contradictorio político arribista, Imre Nagy, es considerado como héroe nacional de Hungría. Ellos verán. ¿Pero por qué a nuestros soldados, que cumplían con su deber y obligación, se les llama verdugos sanguinarios? Está perfectamente constatado que como resultado de los sucesos de 1956 en Hungría murieron 2470 personas, hubo 25 000 represaliados y 200 000 huyeron del país. Por costumbre se considera que a todos ellos, a esos 2740, los aniquilaron los “ocupantes soviéticos”. Algo que poco tiene que ver con la realidad. No se quienes son los que aparecen en las fotografías que ponen junto a los monumentos del 56, ¿son víctimas de los dos bandos? ¿Cómo explican a su hijos quienes eran esa víctimas inocentes caídas a manos “de su propia gente”, los hijos y nietos de los que fueron asesinados y torturados por los rebeldes?

Como atestiguan los documentos, tan solo en los primeros días del “alzamiento” murieron más de 300 “comunistas y cómplices”, a manos de los “alzados”, como por ejemplo, los soldados fusilados junto al Ministerio del Interior, que tuvieron la desgracia de encontrarse en el lugar y momento equivocado. ¿Y los milicianos obreros? Hay que decir, en honor a la verdad, que desde luego no todos en Hungría perdieron la cabeza y se lanzaron a combatir. Por ejemplo, en todo el ejército húngaro, apenas hubo un puñado de oficiales que se pasaron al bando de los golpistas. Ni un solo general participó en esta carnicería.

El principal “héroe” terminó siendo el ya mencionado Maléter, coronel de la unidad de constructores del ejército, quien, por ridículo que parezca, no era en realidad más que otro agente soviético, antiguo oficial del ejército de Horthy, que había caído como prisionero en el 44, donde se le dio preparación en la escuela de contrainteligencia para ser introducido en Hungría, con la tarea de organizar unidades de partisanos. Fue él, el que se convirtió en líder militar de los golpistas, no sin antes, dar la orden a los tanques de disparar sobre los “insurgentes”, y fusilar en persona a dos estudiantes capturados. Pero cuando la muchedumbre no le dejó otra salida, dio la orden a los soldados de tomar partido por el pueblo y jurar el mismo fidelidad a Nagy. Junto a él, recibió su merecido castigo.

Hablemos ahora de la correlación de fuerzas y de las pérdidas. En aquel entonces la guarnición de Budapest contaba con 30 000 soldados; se sabe que alrededor de 12 mil se pasaron al lado rebelde, pero ni mucho menos todos ellos tomaron parte en los combates. Con Maléter arrestado, la mayoría se fue a sus casas. En los distintos destacamentos armados combatieron en total unas 35 mil personas, de las que más de la mitad eran antiguos soldados y oficiales horthystas, que formaban la columna vertebral de los golpistas .

Pocos son hoy los que se aventuran a cargar las tintas sobre el tema de la composición social de los “sediciosos”. Lo habitual es que pongan de relieve que se trataba de “estudiantes y obreros”, pero a juzgar por las listas, tampoco es que hubiese muchos estudiantes entre ellos. Incluso los historiados húngaros se ven obligados a reconocer, a regañadientes, que la mayoría eran horthystas.
Los golpistas contaban con 50 mil fusiles, hasta 100 tanques, y cerca de 200 piezas de artillería y morteros. Una fuerza considerable.

Las tropas soviéticas en apenas cuatro días pudieron derrotar y dispersar a un ejército de 15 000 insurgentes, y tomar bajo control los puntos estratégicos de la ciudad. Según los datos con los que contamos, entre el 23 de octubre y el 31 de diciembre d 1956, a raíz del levantamiento y los enfrentamientos que le sucedieron, cayeron de ambos bandos 2652 ciudadanos húngaros y 19226 resultaron heridos. Las pérdidas del lado soviético ascendieron a 720 soldados muertos, 1540 heridos, y 51 desaparecidos.

En el transcurso de la posterior investigación de los hechos fueron abiertas 22 mil causas judiciales. Hubo 400 condenas a muerte, aunque se cumplieron 300. 200 000 huyeron a Occidente, de los cuales no todos eran enemigos del régimen comunista, ¿pero cómo dejar escapar la oportunidad de buscarse la vida en Occidente con la categoría de “víctima”?
Se podría decir, que teniendo en cuenta la época de la que hablamos, la operación fue bastante humanitaria.

Valga como comparación: dos años antes de los sucesos de Hungría, el ejército francés comenzó una operación de castigo en Argelia, durante la que morirían -hasta 1962- un millón de argelinos: A nadie le vino a la cabeza entonces acusar de criminales a los franceses. Tuvieron que pasar más de 40 años para que se desatase el escándalo: a medida que el ejército francés iba sufriendo derrotas, y perdiendo la esperanza de dominar al pueblo alzado, aplicaron la tortura como método habitual contra la población local.

La lógica del gobierno colonial era la siguiente: por cuanto la organización patriótica del Frente de liberación nacional era respaldada por todo el pueblo, cualquier argelino era visto a ojos de los franceses como miembro del Frente, y por consiguiente como enemigo. Los interrogatorios para sacar información a los insurgentes se hacían con una increíble saña y crueldad. Además no solo contra la población local, también contra los franceses residentes que se oponían a la guerra. Las acusaciones y las denuncias no cesan en Francia, hasta el día de hoy.

Mientras que con los sucesos de Hungría todo es mucho más sencillo: Agrandan la tragedia con el paso de los años, la acomodan a los moldes liberales occidentales y se inculca machaconamente de un modo sesgado y primitivo a las nuevas generaciones. ¿Qué es lo que recuerdan y conocen? Junto a los monumentos con velas no están los participantes, víctimas ni culpables de los sucesos, sino sus enfurruñados hijos y nietos, los mismos a los que podemos ver junto a los templos, convertidos en mezquitas por los turcos, frente a los monumentos en honor de Petofi caído en la lucha por la libertad ante el imperio de los Habsburgo. Lo fácil es echarle la culpa al reciente “pasado maldito”. Pero Rusia, como país vencedor, no debería aceptar esa culpa ni someterse a esos descarados dobles raseros.

Por cierto que la mayoría de los húngaros sensatos e instruidos, comprenden perfectamente la correlación de fuerzas entonces existente, el papel de la Unión Soviética en la reconstrucción y floreciente desarrollo de la Hungría socialista. Mucho de aquello sigue funcionando, descollando y produciendo desde aquel bendito tiempo. Así que no tenemos nada por lo que justificarnos o halagar a Occidente.

El Budapest otoñal, aún con sus mendigos en el centro, sus borrachos en los soportales y sus velas conmemorativas, es esplendoroso.En el puente reconstruido de Margit, en el monte Gellert con el memorial espectacular en honor a la liberación de los fascistas de la Madre-Patria, en el monumento a los soldados soviéticos junto al parlamento (que no tiene ni una flor fresca), me puse de nuevo a pensar en el precio por salvar y reconstruir una de las más hermosas ciudades de Europa. Pero de eso, mejor en otro artículo, en invierno, quizá. Puede que para el 65 aniversario de la liberación de Budapest se anime alguno de nuestros lectores veteranos, que salvaron a la dorada capital húngara de la “peste parda”…

Alexandr Bobrov, escritor y publicista
Artículo publicado originalmente en Sovietskaya Rossia

martes, 17 de noviembre de 2009

Propiedad Social vs. Propiedad Privada


Propiedad Social vs. Propiedad Privada ¿Por qué es de vida o muerte EXPROPIAR a los empresarios e Instituir el Consejo Socialista de Trabajadores?

Manuel Sutherland

Los sumos sacerdotes e ideólogos de la burguesía a nivel moral, salen "argumentando" que la Propiedad Privada es un don de Dios (el judío Pynchas Brener y el católico Baltazar Porras) y que la ira despiadada del Señor le caerá, a quienes maléficamente osamos a invitar a la clase trabajadora a socializar los medios de producción que nos han robado, es decir, a hacer la Revolución Socialista.

º Propiedad Social vs. Propiedad Privada ¿Por qué es de vida o muerte EXPROPIAR a los empresarios e Instituir el Consejo Socialista de Trabajadores?

Manuel Sutherland

Los sumos sacerdotes e ideólogos de la burguesía a nivel moral, salen "argumentando" que la Propiedad Privada es un don de Dios (el judío Pynchas Brener y el católico Baltazar Porras) y que la ira despiadada del Señor le caerá, a quienes maléficamente osamos a invitar a la clase trabajadora a socializar los medios de producción que nos han robado, es decir, a hacer la Revolución Socialista.

¿Que es la Propiedad Privada?

A menudo oímos en nuestras cajas de resonancia de ideología burguesa (mal llamados medios de comunicación) que la Propiedad es la base de la prosperidad y el trampolín de la alegría, al ser ésta, el único mecanismo de realización del individuo. En un mundo capitalista todo es un convenio económico, todo tiene un valor de (inter)cambio, es mercancía; por ello, es fundamental para la sociedad construir millones de propietarios "libres" que sólo se relacionen a través de transacciones comerciales. Así, como dice Marx en los Grundrisse, el mundo cabe en una cartera y es del tamaño del grosor de la prenda.

La propiedad privada se constituye como la alienación histórica más grande que han sufrido hombres y mujeres. La acumulación y centralización de los medios y recursos que permitan producir: Tierra, herramientas, maquinarias; se ha llevado a cabo a través de un salvaje proceso de expropiación violenta de las castas dominantes contra los productores originarios. Es decir, está probado antropológicamente que la propiedad común de herramientas y tierras, era la forma de organización social de los seres humanos por miles de años. El desarrollo ulterior de la sociedad trajo consigo la privatización de los recursos que estaban disponibles para el uso y disfrute de la comunidad por entero, condenando a la esclavitud a millones de personas que ya desprovistas de materiales para producir su sustento, tenían que venderse para poder comer. Esa privatización se realizó con guerras, masacres y crímenes con los cuales se empezaron a construir las sociedades de explotación, donde una clase ínfima en número, subyuga y oprime a una muy numerosa que se dedica a producir todos los alimentos y enseres necesarios para la vida.

¿Por qué es fundamental para el capital expropiar (empobrecer) diariamente al proletariado?

La terrible historia anterior la vivimos a diario, no es un recuerdo que nos desliza un abuelito en una hamaca. La consolidación de las relaciones de producción basadas en la explotación (esclavista, feudal y capitalista), se fundamentan en la necesidad de arrebatar los recursos y medios necesarios para subsistir a las clases subalternas, es decir, a la trabajadora del campo y la ciudad. Y esto es una necesidad objetiva que minuto a minuto se cumple. ¿Por qué? No es por la "maldad" de los empresarios o su avaricia. No. Es simplemente porque el Capital en su conjunto, para asegurar su proceso de reproducción amerita de un crecimiento del consumo y en la baja de los salarios. Es primordial lo primero para la gente pueda comprar las mercancías que les permitan al empresario cristalizar la plusvalía en la mercancía que negocian, es decir, recobrar el capital que invirtieron y tener un ganancia. La gente debe estar desposeída de medios de producción, para que no puedan Producir nada por sí mismo y deban ir obligatoriamente a comprarle al Burgués.

La rebaja de los salarios es fundamental para contrarrestar la tendencia histórica a la disminución de la tasa de ganancia, por el aumento del capital constante (materias primas, maquinarias etc.) en el proceso productivo, con relación al trabajo vivo, único generador de valor adicional. Por ello, el capital requiere de muchos trabajadores "liberados" de medios de producción que se ofrezcan a trabajar por lo mínimo posible. Y esto sólo se puede dar si a la clase obrera en general se la mantiene con una tasa de desempleo tal, que permita la creación de un Ejército Industrial de Reserva (EIR) que constituya una aglomeración de población relativamente sobrante que no consiga donde emplearse. Así, a medida que este EIR crezca, mayor será la competencia entre obreros para conseguir trabajo, lo que abaratará su costo de contratación. Así, mientras a más pequeños productores libres vaya destruyendo la feroz competencia capitalista, más grande será el número de obreros en una nación, más alto será el EIR y más bajos serán los salarios. Esto conlleva evidentemente a mayores ganancias para la burguesía y mayores penurias a la clase obrera. Por ello, es ridículo apenas dudar del crecimiento numérico del proletariado en el mundo.

La propiedad privada de los medios de producción es el pilar fundamental del sistema capitalista, para todos sus regímenes políticos (socialdemocracia, fascismo, populismo etc.) y en conjunción con la explotación del trabajo asalariado son la base del caos burgués, por ello es menester destruirla. La burguesía caricaturiza esta necesidad objetiva de expropiación disfrazando al comunista como el igualador de pobreza. Nada más lejos de la verdad. Quien ha llevado a las masas a la miseria a nivel mundial ha sido el sistema capitalista, que es dirigido por una clase social: La burguesía, quien expropiando a diario a millones, les arrebata los recursos para su sustento y los obliga a venderse por cada vez menos dinero...es decir empobrecerlos. Según la ONU (que no es nada marxista) 4 de cada 6 personas son pobres y 1 de cada 6 vive en situación de pobreza extrema.

¡La Propiedad Social, única forma de avance de la humanidad¡

Ahora bien, dialécticamente podemos entender que el socialismo es la antítesis del capitalismo, que emana de la agudización de las contradicciones intrínsecas del capital. Por tanto, la propiedad social es el anatema de la Propiedad Privada, su enemiga y perseguidora. La Propiedad Social radica en la posesión efectiva de los principales factores de la producción (maquinarias, instalaciones, la tierra, la tecnología etc.) que nos permita la producción concertada de los bienes y servicios indispensables para la reproducción de la vida. Ese control de los Medios de Producción por la Clase Trabajadora, es la baza de la lucha contra la explotación, que radica en la apropiación del trabajo ajeno, por una camarilla de propietarios, quienes utilizan el Capital (producido por el trabajo de la clase obrera) para conducirlos a trabajos penosos, rutinarios y empobrecedores que maltratan la existencia del trabajador.

Por ello, la propiedad social es un requisito fundamental para la organización racional de la sociedad. En nuestra sociedad, se obliga a que Todos actúen en pro de satisfacer su interés egoísta, todos entienden que deben aprovecharse del trabajo de otros para escalar posiciones, todos comprenden que deben luchar competitivamente contra todos para superarlos y sobrevivir. Por ello, la avaricia, la violencia, la viveza y otras actitudes grotescas, son los valores de la sociedad capitalista que día a día afirma la entronización de la propiedad privada, que radica en: "la facultad de excluir de uso y disfrute a la sociedad de un bien útil a la misma, para ponerlo a producir en relaciones de explotación, con la esperanza del enriquecimiento personal"

La Propiedad Privada amerita de un acto para su supresión: La Revolución Socialista.

Los capitalistas y los lamentables repetidores de sus falsos "conocimientos", insisten en que propiedad privada es: la mujer (el capital ve a la mujer como una mercancía de explotación y vejamen), el hogar, los hijos y la ropa interior. Es evidente que no es así. La propiedad PERSONAL, no tiene que ver con la Propiedad Privada, ésta última se caracteriza por ser útil a toda la sociedad, en la medida que sirve para producir bienes y servicios que permitan satisfacer necesidades sociales. Las tierras de los latifundistas, las grandes empresas, las fábricas, las instalaciones y maquinarias que detenta la burguesía, servirían para poner a producir a costos reducidos, los bienes y servicios que necesitamos para vivir. Se acabarían las estafas, especulaciones y robos a la población. El estado obrero ahorraría millones en dejar de perseguir a burgueses para que nos devuelvan un poco de lo que nos roban a diario.

Pero para construir la Propiedad Social, hace falta una Revolución Socialista, que olvide toda la trivial legalidad burguesa (hecha para legitimar la propiedad privada y mantener sojuzgada a la clase obrera) y haga saltar las estructuras de dominación. Nada de pactar con los explotadores, financiarlos (política crediticia del gobierno) y pedirle migajas. Construir hospitales, escuelas, universidades es necesario; pero arrebatarles todos los que nosotros construimos y ellos nos quitaron, es un acto de justicia y una necesidad material objetiva. No se puede construir una economía paralela y mantener a la burguesía con todos sus groseros lujos, mientras millones de personas hacen horas de colas para que les den un plato de comida. La propiedad que ellos tienen no es más que Plusvalía acumulada, es decir, explotación, es el resultado de apropiarse del trabajo de millones de personas y pagarles una miseria que en nada cubre todo lo que esa labor produjo. De esa explotación dimana la riqueza.

¡Es absolutamente vital la expropiación sin indemnización a la burguesía y que los Medios de Producción pasen a control del pueblo, con los Consejos Socialistas de Trabajad@s. Las nacionalizaciones han sido por norma en el país unas meras compras capitalistas. A nuestro entender, el estado no puede premiar a la burguesía nacional y mundial dándole el dinero que es fruto de nuestro trabajo y de nuestras riquezas nacionales (no renovables, el petróleo no es eterno, lo cuál es una noticia para los apologistas del rentismo como el Ingeniero Luís Vargas, insignia del burocratismo anticomunista). No podemos en plena crisis sistémica del capital, darle mil millones de dólares a unos parásitos banqueros que aparte de explotar a nuestros trabajadores, especular grotescamente y emplear la usura como deporte; han recuperado su inversión varias veces. No. Hay miles de personas en la calle hurgando en la basura, millones de personas quienes apenas pueden alimentarse con una comida de pésima calidad. Es un acto inmoral usar esos millones de dólares en enriquecer a la burguesía transnacional, en vez de emplearlos para sembrar el país de los alimentos que necesitamos. La expropiación, para que sea tal, debe sir indemnización. Los mil millones de dólares pagados por la compra estatal del Banco de Venezuela es un oprobio.

¿Debe la burocracia del estado burgués administrar los bienes recuperados?

¿Y luego que? No se pueden entregar los medios de producción en manos de un estado (como lo dice el presidente Chávez) Burgués. Los estados capitalistas (y más en los países menos industrializados) no sirven ni para entregar a tiempo la correspondencia. Dicho aparataje, está tan disgregado, atomizado y en desorden que se la pasa en una perenne descoordinación y separación de las masas. Son los trabajadores y la comunidad quienes mancomunadamente deben organizarse en un consejo socialista de trabajador@s, en los cuáles bajo decisiones populares y en conjunto con otros Consejos y con las Federaciones de los mismos, decidan ¡Qué, Cómo, Cuándo, Cuánto, Por qué, Para qué y Dónde¡ se va a producir. Todo ello, no con el fin de lucrar a una camarilla de parásitos empresariales, sino para buscar la plena satisfacción de las necesidades sociales y para luchar contra el sistema que oprime a millones, El Capitalismo. Es menester profundizar en las formas de desarrollo de estos Consejos. Ya trabajaremos en ello. ¡Todo el poder al pueblo, si¡ ¡Todo el poder al Consejo Socialista de Trabajadoras y trabajadores¡

* Manuel Sutherland

Asociación Latinoamericana de Economía Política Marxista (ALEM)

Ccs. 17/11/2009

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Conmemoran rusos la revolución bolchevique


Moscú, 7 de noviembre. A convocatoria del Partido Comunista de Rusia, alrededor de 8 mil personas asistieron hoy al mitin para conmemorar en esta capital el 92 aniversario de la revolución bolchevique de 1917, durante más de siete décadas fiesta nacional que, tras la disolución de la Unión Soviética se suprimió del calendario de celebraciones oficiales. Militantes de izquierda, en todo el país, siguen la tradición de conmemorar la revolución y, por tanto, no sorprende que este sábado se hayan celebrado 479 mítines, con una asistencia estimada de 155 mil personas. Moscú, 7 de noviembre. A convocatoria del Partido Comunista de Rusia, alrededor de 8 mil personas asistieron hoy al mitin para conmemorar en esta capital el 92 aniversario de la revolución bolchevique de 1917, durante más de siete décadas fiesta nacional que, tras la disolución de la Unión Soviética se suprimió del calendario de celebraciones oficiales. Militantes de izquierda, en todo el país, siguen la tradición de conmemorar la revolución y, por tanto, no sorprende que este sábado se hayan celebrado 479 mítines, con una asistencia estimada de 155 mil personas. El mitin en Moscú, en el cual el líder comunista Guennadi Ziuganov lanzó duros ataques contra el Kremlin, se llevó a cabo en la céntrica Plaza del Teatro y no en la contigua Plaza Roja, que las autoridades rusas reservaron para un vistoso espectáculo relacionado con la Segunda Guerra Mundial. Cinco mil militares con uniformes y armamento de la época, sin faltar algunas unidades de tanques T-34, hicieron una representación teatral del desfile militar que, hace 60 años, tuvo lugar en la Plaza Roja, unos meses después de que la Alemania nazi invadió la Unión Soviética en 1941.

martes, 3 de noviembre de 2009

PCV dice que improvisación aumenta la inseguridad

A la lista de enemigos de la revolución bolivariana, donde siempre figuran el imperialismo, la derecha mundial y el Gobierno de Colombia, el Partido Comunista de Venezuela añade otros más igual de peligrosos: "improvisación, ineficiencia, burocratismo y corrupción".

"Hay importantes niveles de improvisación en varias políticas del Estado", reconoció ayer Carlos Aquino, secretario nacional de prensa y propaganda del PCV. El portavoz de la tolda roja subrayó que "sin planificación no hay socialismo" y llamó a combatir estos males.

Aquino admitió que esa es una de las "aristas del problema de la inseguridad". Asimismo, denunció la existencia de un plan que buscaría perpetrar "golpes mediáticos" para magnificar el tema de la violencia en el país. Para justificar esta hipótesis, el PCV recordó el asesinato del mayor de la Guardia Nacional Delio Amado Hernández, coordinador del Plan Caracas Segura en el oeste de la capital.

Por su parte, el jefe de la bancada de Patria para Todos en la Asamblea Nacional, Wilmer Iglesias, convocó a todo los sectores de Venezuela con el fin de debatir una estrategia para enfrentar la delincuencia.

Iglesias, promotor de la recién sancionada Ley para la Prohibición de Videojuegos y Juguetes Bélicos, defendió el valor de esta norma y solicitó a los medios de comunicación hacer hincapié en la prevención de la violencia.

A la calle Para "presionar" por la aprobación de la nueva Ley Orgánica del Trabajo, el PCV anunció que ha comenzado una "ofensiva política" que tiene como epicentro las regiones y que concluirá con un acto masivo a finales de este mes en Caracas.

Aquino dijo que irán a los centros de trabajo para realizar asambleas y entregar volantes. La idea es difundir las propuestas que enarbolan los comunistas para que la LOT sea realmente "revolucionaria".

jueves, 15 de octubre de 2009

“LA CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA”

Dolorosamente no es una novela, es la burda realidad, una realidad que produce una sensación tan desesperante, que no se como describir, suplicamos, hablamos y gritamos pidiendo ayuda y los oídos sordos y manos inertes de quienes pudieron haber hecho algo, no lo hicieron; haciendo dolorosamente tangible la cruel sospecha; y más doloroso es cuando de lo que estamos hablando es de seres humanos, mujeres y hombres que atravesamos esas mismas calles y conformamos el entramado societal de esta Valencia querida.
Estamos hablando de las mujeres y hombres que formamos parte de las organizaciones que hacemos vida en la Federación Bolivariana de Cooperativas; quien alberga en su seno a: El Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, La Escuela de Formación Socialista e Igualdad de Género Ana María Campos “EFOSIG”, La Misión Madres del Barrio “Valencia”, La Coral de Valencia y VIVE TV, entre otras; organizaciones que trabajamos por forjar una sociedad mejor, una sociedad de iguales, con menos injusticia y donde podamos erradicar la violencia que hoy nos aniquila, queremos un mundo lleno de paz; pero las condiciones objetivas y subjetivas nos señalaban que si ya habían robado en VIVE TV, habían lanzado unas piedras hacia dentro y se peleaban, a plena tarde y de forma feroz, unos malandros en la acera más cercana, pues era casi obvio que necesitábamos SUGURIDAD, SI CLARO QUE SI, teníamos presunción de que algo grave pasaría, y pedimos a gritos ayuda, por correspondencia, con mensajes, con conocidos, “La inseguridad en las adyacencias de la Federación Bolivariana de Cooperativas, era evidente”, bueno y en el Estado Carabobo ni que se diga, no nos apoyaron, no atendieron a los pedimentos y hoy tenemos que lamentar una muerte, quien le da consuelo a su padre, a su abuela, a su familia, quien le devolverá la vida. Yo se que su canción era otra, pero solo puedo pensar en: “Adiós en dolor mayor, canción, en dolor mayor (bis), ¿En qué traste se perdió la canción y la sonrisa?, cuando la noche quebró sus brazos sobre la vida.

Hoy cae uno de los nuestros, de nuevo la negligencia y el vandalismo cobran otra vida, un muchacho de 24 años, Daniel Valenzuela, pudo haber sido un cineasta, un Ministro de la Cultura, o lo que sea -a lo que sin dudas tenía derechos- pero no fue así, y muere víctima de unas puñaladas que recibe por querer defender lo suyo, fue un trabajador de VIVE TV, y el dolor más grande es que se pudo haber evitado, sólo hacia falta Vigilancia, alguien que cumpliera las funciones para las cuales fue elegido.

O quizás aquellas heridas mortales recibidas el jueves en la madrugada no hubiesen segado su vida, si logra llegar a manos de médicos fieles al juramento Hipocrático que debe guiar su ética profesional; no Daniel no logró con esa suerte, no conforme con ser victima de la violencia que esta acabando con esta ciudad, va a parar al Hospital Central y la “negligencia médica” hace su asqueroso trabajo, pues atendiendo a medias, a quien deberían salvar la vida, surge como corolario la muerte. Y surge otra pregunta ¿Cuantos o Cuantas más tenemos que morir?



Dra. Elena Ibarra
Directora de Estado
Ministerio del Poder Popular para la Mujer
y la Igualdad de Género

domingo, 4 de octubre de 2009

SE FUE MERCEDES


José Vales/corresponsal
El Universal
Buenos Aires, Argentina Domingo 04 de octubre de 2009
08:48 La vida de Mercedes Sosa, "La Negra", se apagó definitivamente a las 5.15 (3:15 en México), después de un agonía de cinco días, fruto de una dolencia hepática. En un escueto comunicado los médicos del Sanatorio La Trinidad y la familia dieron la noticia que todos lucharon durante la vigilia de las últimas horas por demorar el hecho.

"La voz de América", la folclorista argentina más importante de la historia, la artista de 74 años que paseó a Latinoamérica en el alma, dejó de existir dejando una vasta y extensa obra con 46 trabajos discográficos y varios temas que en su voz se convirtieron en verdaderos incunables. José Vales/corresponsal
El Universal
Buenos Aires, Argentina Domingo 04 de octubre de 2009
08:48 La vida de Mercedes Sosa, "La Negra", se apagó definitivamente a las 5.15 (3:15 en México), después de un agonía de cinco días, fruto de una dolencia hepática. En un escueto comunicado los médicos del Sanatorio La Trinidad y la familia dieron la noticia que todos lucharon durante la vigilia de las últimas horas por demorar el hecho.

"La voz de América", la folclorista argentina más importante de la historia, la artista de 74 años que paseó a Latinoamérica en el alma, dejó de existir dejando una vasta y extensa obra con 46 trabajos discográficos y varios temas que en su voz se convirtieron en verdaderos incunables.

Sus restos son velados desde este mediodía, en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación, donde allegados, colegas, amigos y seguidores van fluyendo por la capilla ardiente para manifestar el dólor y brindarle el último adió.

La voz de América, la folclorista argentina más importante de la historia, la artista de 74 años que paseó a Latinoamérica en el alma, dejó de existir dejando una vasta y extensa obra con 46 trabajos discográficos y varios temas que en su voz se convirtieron en verdaderos incunables.

Sus restos son velados desde este mediodía, en el Salón de los Pasos perdidos del Congreso de la Nación, donde allegados, colegas, amigos y seguidores van fluyendo por la capilla ardiente para manifestar el dolor y brindarle el último adiós.

Cantante de zamba, chacareras y gastos desde su adolescencia, La Negra, había formado parte a fines de los años 50 y comienzos de los 70 del "Nuevo Cancionero popular argentino", de la mano del poeta Armando Tejada Gómez y de su primer esposo, Manuel Mathus; con quien tuvo a su único hijo Fabián Mathus, quien desde muy joven se erigió en el productor y representante de su madre.

Influenciada por su hijo, Mercedes partió de esa base folclórica para albergar otros géneros. Tanto el mundo del rock como el del pop, la lloran por igual, porque fue una artista pionera en incursionar en esos géneros desde el folclore más clásico.

Fue al regresar a la Argentina, en 1982 después de ocho años de un terrible y doloroso exilio al que la había condenado la dictadura militar, cuando abrió su voz a cantantes como Charly García o León Greco y a Piero. Su militancia en el Partido Comunista y después en un progresismo independiente, la llevó a cantar en numerosos festivales políticos y solidarios.

Había nacido en la ciudad de Monteros, en la provincia norteña de Tucumán, en 1935, en el seno de un hogar humilde, junto a dos hermanos. Dueña de una voz privilegiada desde niña, sus primeros pasos los dio en las emisiones de Radio Nacional Tucumán con tan sólo 15 años y un seudónimo para ocultar su timidez, Gladys Osorio.

Justamente su voz fue casi una obsesión. No dejó de educarla y de perfeccionarla hasta su vejez. "Estuve en Madrid, un par de meses estudiando canto, porque yo necesito cuidar mi voz", había dicho a la prensa en el 2005, en una verdadera muestra de su reconocido profesionalismo.

Alfonsina y el Mar, Volver a los 17, Cuando tenga la Tierra, Te Recuerdo Amanda, son algunos de los temas que componen su vasto repertorio, distribuido en 46 trabajos discográficos.

En el último Cantora, un álbum doble, dedicado a duetos, se dio el gusto de grabar con interpretes de todas las épocas y de todos los géneros, Shakira, Julieta Vanegas, Diego Torres, Fito Páez y Calle 13, grabaron con ella, como si se tratara del más cálido homenaje que una artista de su altura haya podido recibir.

"Fue un mujer muy solidaria. Ella nos llamaba para grabar. Tenía una generosidad, que mucha gente no conocía. Fueron más de 40 años de compartir trabajos, años de exilio en España y muchas otras cosas. Era un madre, una hermana, una amiga. Hoy nos quedamos con un vacío enorme", afirmaba dolorido Piero, con quien La Negra había grabado Coplas de mi país y Soy pan, soy paz, soy más.

Si bien su carrera fue extensísima, cobró fuerza en 1965, cuando después de pasar numerosas vicisitudes económicas, había decidido abandonar e irse a Tucumán. Hasta que el cantante Jorge Cafrune (asesinado por la dictadura en 1976), la convocó para actuar y grabar un trabajo. Desde allí no dejó de trabajar nunca más. Militante comunista hasta que en 1974 debió exiliarse en España, primero y en varios países europeos después.

Su recordado regreso al país, tuvo lugar en 1982, con 11 recitales en el Teatro Opera y un renovado repertorio, cuya novedad para los argentinos era la poesía de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés.

Memorable fue su concierto en la ciudad de La Plata donde una bomba, que había estallado horas antes en el escenario, no la amilanó ni a ella ni a decena de miles de personas que habían colmado el estadio de Estudiantes de La Plata.

Cautivó a varias generaciones de jóvenes con la que comenzó a caminar a través de canciones: Inconsciente colectivo, El tiempo es veloz, Vengo a ofrecer mi corazón, María, María (del brasileño Fernando Brant), "O que será" de Chico Buarque y cientos de temas de los más diversos compositores latinoamericanos, poblaron sus actuaciones desde su regreso definitivo a la Argentina en 1984.

Ni sus reiteradas dolencias hepáticas o pulmonares de los últimos años habían logrado detenerla en los últimos años. Salvo un paréntesis entre el 2003 y el 2005, siguió actuando y grabando casi al mismo ritmo.

Giras por todo el mundo, mujer destacada de al Cultura, Ciudadana ilustre de Tucumán y Buenos Aires. Emabajdora cultural de la UNESCO, entre numerosas distinciones y premios, Mercedes había sido inclída recientemente por la Secretary-General United Nations Politic World Conference on Women, en el Global Divas, un trabajo discográfico que incluyó a las voces más importantes del mundo junto a Edith Piaff, Marlene Dietrich, Amalia Rodrigues, Lucha Reyes, Miriam Makeba, Celina González, Marian Anderson, Aretha Franklin, Elis Regina, Maria Bethânia y Gal Costa.

No fueron pocas las veces que se quejó del trató que la prensa y los gobiernos argentinos le habían otorgado, cuando en el mundo era tratada como una personalidad.

"Creo que nunca tuvimos idea de la verdadera dimensión de artista que tuvo La Negra y todo por esa sencillez que la caracterizaba", intentaba explicar entre lágrimas Gabriela Pontoriero, mientras hacía la fila para darle el último adiós en el Congreso.

En los últimos tiempos, la presidenta Cristina Kirchner, la había homenajeado en diversas oportunidades. Ayer, ella también la lloraba, como la lloró la chilena Michelle Bachelet ("Se nos fue la voz más vigorosa de América Latina porque la que sentía un gran cariño"), y millones en todo el mundo.

Una de las máximas exponentes del canto popular, un símbolo de la libertad, la mujer que le puso voz a los olvidados, los había dejado.

Se fue Despacio y al amanecer, Calladita, sabiendo que su razón, "no pide piedad/ se dispone a partir...", no le gusta "Las muerte ritual/sólo dormir, verme borrar..." Porque una historia la recordará, viva..." Así se fue" La Negra, ajustándose a la letra de la Zamba para no morir.

No sin antes darle un inmenso y aclamado Gracias a la Vida, que no era otra cosa.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Afganistán: cuando los comunistas defendían los derechos de las mujeres.





por : Jose Antonio Egido
La prensa y los gobiernos occidentales han encontrado ya un nuevo "Satán" que sustituye a los obsoletos Milosevic, Sadam Hussein, Gaddafi...: el terrorista islámico Bin Laden que les sirve para legitimar nuevas aventuras militares avivando los bajos instintos y la ignorancia de la opinión pública ¿Sabe alguien que dicho terrorista es un colaborador de la siniestra agencia de espionaje CIA desde 1979? ¿Sabe alguien que en Afganistán hubo de 1978 a 1992 un régimen progresista que protegió activamente los derechos de las mujeres? ¿Sabe alguien que para derrocarlo el gobierno USA creó y armó una corriente fanática integrista a la que hoy atribuye los atentados del 11 de setiembre? Afganistán: cuando los comunistas defendían los derechos de las mujeres.

La prensa y los gobiernos occidentales han encontrado ya un nuevo "Satán" que sustituye a los obsoletos Milosevic, Sadam Hussein, Gaddafi...: el terrorista islámico Bin Laden que les sirve para legitimar nuevas aventuras militares avivando los bajos instintos y la ignorancia de la opinión pública ¿Sabe alguien que dicho terrorista es un colaborador de la siniestra agencia de espionaje CIA desde 1979? ¿Sabe alguien que en Afganistán hubo de 1978 a 1992 un régimen progresista que protegió activamente los derechos de las mujeres? ¿Sabe alguien que para derrocarlo el gobierno USA creó y armó una corriente fanática integrista a la que hoy atribuye los atentados del 11 de setiembre?

Queremos que se conozca el drama del pueblo afgano en las vísperas de una nueva situación dolorosa y que aparezcan al descubierto todas las maniobras sucias realizadas por el imperialismo USA para someter y sojuzgar a dicho pueblo.

Afganistán: su tremendo atraso feudal

Afganistán ha sido y hoy sigue siendo uno de los países mas atrasados del Mundo caracterizado por la pobreza de su población, su heterogeneidad étnico cultural, sus relaciones sociales arcaicas y el dominio ejercido por una casta de señores feudales que se apoyan en la religión musulmana para autolegitimarse. Según datos de UNICEF en 1969 la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años era la mayor del mundo: 380; la tasa bruta de mortalidad infantil era de las mayores: 30; la esperanza de vida era de 33 años. El atraso era padecido especialmente por las mujeres: en 1960 el 15 % de los niños acudía a la escuela pero únicamente el 2 % de las niñas. En 1970 el 13 % de los hombres estaba alfabetizado y sólo el 2 % de las mujeres.

El país era una monarquía de tipo medieval que ejercía un poder escaso y nominal sobre un conjunto de señores de la guerra y dirigentes étnicos y tribales asimismo dueños de la tierra.

En 1973 el rey Mohammed Zahir Shah fue derrocado por su primo Mohammed Daud que estableció un régimen republicano. Dicho régimen permitió la actividad de un Partido Comunista llamado Partido Democrático del Pueblo de Afganistán (PDPA), que tenía su base en la escasa intelectualidad urbana, los poco numerosos estudiantes y algunos oficiales del ejército. Su programa se centraba en la reforma agraria, la liberación de la mujer y la alfabetización de la población a desarrollar por un gobierno de ?obreros, campesinos, intelectuales ilustrados y progresistas, artesanos, la pequeña burguesía y los capitalistas nacionales?.

El nuevo régimen no sacó al país de su atraso y en 1978 intentó suprimir el PDPA. La revolución de abril.

Sus partidarios en el ejército contraatacaron y derrocaron a Daud tomando el poder. El PDPA era un pequeño partido de 15 mil militantes dividido en varias fracciones. Una de ellas se hizo con el control del gobierno y reprimió a sus rivales. El fundador del partido Mohammed Taraki fue asesinado y varios miles de sus militantes encarcelados. Sus abusos echaron a los brazos de la oposición feudal a un sector campesino.

Pero el principal peligro viene de la contrarrevolución activamente apoyada y armada por la CIA norteamericana.

El gobierno USA y su CIA estimulan la creación de grupos terroristas formados por señores feudales afectados en sus privilegios por las reformas progresistas impulsadas por el PDPA en el gobierno. En 1978 la CIA instala en Islamabad (Pakistán) un cuartel general encargado de dirigir la guerra y el terrorismo contra el gobierno comunista. El asesor del presidente Carter Zbigniew Brzezinski coordina el suministro de armas a los terroristas. El agente de la CIA Louis Dupree dirige los instructores que adistran a terroristas en 120 campos de entrenamiento creados en Pakistán. La CIA coordina una coalición de gobiernos reaccionarios involucrados en esta guerra contra Afganistán: servicios secretos de la OTAN, Israel, Arabia Saudita y por supuesto la dictadura pakistaní. La ayuda que reciben las bandas terroristas era de mil millones de dólares anuales, proporcionados en su mayoría por los USA. Esta masa de dinero sirve para crear un fuerte movimiento integrista y extremista. Ante la magnitud de la ingerencia extranjera la URSS decide intervenir militarmente para sostener el gobierno afgano y depurar la camarilla que había cometido graves abusos.

En 1979 el rico saudí Usama Bin Laden colabora estrechamente con la CIA en la guerra sucia. Bin Laden integra las filas del Partido Islámico de Gulbudin Hekmatyar, antiguo jefe de la organización reaccionaria Hermanos Musulamanes también conectado con la CIA. Hekmatyar y sus terroristas se dedican a quemar vivos a campesinos, a destruir cientos de escuelas y hospitales, puentes y mezquitas. Otros jefes contrarrevolucionarios son ricos señores feudales: Mojaddedi era dueño de 2000 hectáreas, Mohammed Nabbi además estaba conectado con el Mossad sionista, Rabani era además exportador de alfombras. Son teólogo-terroristas que emplean el Islám para recuperar sus tierras y volver a explotar a los campesinos pobres.

Las reformas progresistas de la Revolución.

Los comunistas afganos tomaron medidas para sacar al Pueblo del atraso y la miseria. En un primer momento distribuyeron tierra a 250 mil campesinos, abolieron todas las deudas contraidas por los campesinos con los terratenientes, liberaron 8 mil presos políticos, declararon la educación universal para ambos sexos. La tasa de mortalidad infantil de menores de 5 años pasa de 380 en 1960 a 300 en 1988; el 80 % de la población urbana accede a servicios de salud; el 63 % de los niños y niñas realizan integramente el curso escolar en 1985-87; la esperanza de vida pasa de 33 años en 1960 a 42 en 1988. Centenares de miles de personas son alfabetizadas. Se aumenta en un 50 % el número de médicos, se dupkica el total de camas en los hospitales; se crean por primera vez jardines de infancia y casas de reposo para los trabajadores.

El gobierno comunista se esfuerza en sacar a las mujeres del tremendo atraso y opresión que sufren: el analfabetismo femenino es reducido del 98 al 75 % y miles de mujeres afganas dejan de usar el chador. Se incorporan a la producción e integran los destacamentos populares de defensa de la revolución con las armas en la mano. Los afiliados del PDPA que practican la poligamia son expulsados del partido. Incluso se incorporan a la vida política: las mujeres son una décima parte de la militancia del PDPA, cifra insuficiente pero que es un gran avance en comparación con la exclusión absoluta que sufren hoy bajo el régimen de los talibanes. La vicepresidenta de la Unión de Mujeres Democráticas Safika Razmiha declaró en 1988:"si no se logra la igualdad de la mujer en nuestra sociedad, es imposible avanzar por el camino del progreso social. Muchos miles de mujeres afganas aún están encerradas en los harenes, millones ocultan su rostro bajo el chador y el 75 % de ellas son analfabetas. La revolución afgana realiza un ingente trabajo para emancipar a la mujer. Pero la correlación de fuerzas es todavía favorable a los atrasos feudales".Pero la prioridad es la guerra.

Pero es la guerra subversiva y terrorista a gran escala la principal preocupación del gobierno progresista y del Ejército Soviético que intentan defenderse de las oleadas de fanáticos que se lanzan desde los campos de Pakistán. De 1978 a 1986 destruyen casi 2 mil escuelas y 31 hospitales, saquean 906 cooperativas campesinas, destruyen empresas, centrales eléctricas y 41 mil km. de líneas de comunicación. Los que el presidente USA Reagan llama "luchadores de la libertad" entrenados por la CIA, Bin Laden entre ellos, se dedican a matar sin piedad mujeres, niños, ancianos, clérigos partidarios del gobierno, maestros. Matan al superior de la mezquita central de Kabul Maulan Abdul Hamid. Envenenan a cien adolescentes de 14 a 18 años de un liceo femenino de Kabul. Explotan bombas en una plaza comercial llena de gente, en un cine cuando se proyectaba una película para niños. Destruyen aviones civiles de la Afgan Airlines y otras compañias con los misiles Stingers norteamericanos y Blowpipes ingleses. Mas de 200 pasajeros son asesinados sin derecho al despliegue propagandistico de que son objeto los pasajeros de los aviones secuestrados el 11 de setiembre. La guerra está apoyada por la propaganda. En relación al pueblo afganos emiten 8 emisoras gubernamentales dirigidas por "Radio Kabul Libre" filial de la radio de la CIA la "Voz de America" instalada en Pakistán en lenguas afganas.

Los USA consiguen agotar a la URSS en esta guerra de desgaste en la que los asesinos integristas matan a miles de soldados soviéticos. En 1989 el traidor Gorbachov decide abandonar a su suerte al gobierno comunista retirando el Ejército Rojo sovietico. Investigadores norteamericanos reconocen que la CIA y el servicio secreto pakistaní ISI trabajaron intensamente codo a codo para derrocar dicho gobierno e instalar un poder integrista islámico . Para los años 90 miles de terroristas árabes son veteranos de esta guerra sucia y están dispuestos a aplicar sus métodos criminales contra la población campesina y lo soldados de Argelia, los cristianos coptos de Egipto, los civiles serbios y croatas y los comunistas de Bosnia-Herzegovina,etc.. La implicación de la CIA en la creación de ese foco de fanatismo dirigido contra los progresistas, los comunistas y la URSS es absoluta. La CIA pagaba los salarios de 4200 funcionarios de los partidos de oposición.Caída de la esperanza y llegada del caos.

La oposición llamada en Occidente, incluso por la izquierda "de salón" "Resisencia", que no es mas que un amasijo de 300 comandantes enfrentados entre si y acostumbrados a llenarse los bolsillos con los dólares de la CIA, termina en 1992 por derribar el gobierno comunista. Las conquistas sociales son liquidadas y el país pasa a un nuevo tipo de guerra civil entre los diferentes jefes tribales.

La CIA, el régimen saudí y el general pakistaní Nasrullah Babar forman un grupo integrista aún más fanático y brutal que toma el poder en Kabul en 1996, los talibanes. Los USA pretenden que este régimen no dificulte la instalación de oleoductos que transporten el petróleo centro-asiático a manos de las petroleras yankis. Otras vías alternativas por Irán y China no son posibles. Los talibanes hacen saber mediante dos gestos lo que va a ser su política: arrastran por las calles de Kabul y cuelgan al último presidente comunista, Najibullah, y ordenan a las mujeres a esconderse debajo de de una espantosa pieza de tela. Sus antiguos amos de la CIA pensaron seguramente que su operación había tenido éxito y que Kabul "ya era libre". Poco imaginaban y tampoco sus aliados de la OTAN que los fanáticos integristas se iban a volver contra ellos cometiendo los devastadoras atentados de EEUU y otros lugares.

El pobre pueblo afgano tuvo una oportunidad de obtener un desarrollo pacífico y construir una sociedad más justa. La única ayuda que recibieron de Occidente fue las armas de los bandidos integristas, después las lágrimas de cocodrilo de algunas feministas pequeñoburguesas, los misiles de Clinton y hoy una nueva agresión contra el régimen que los propios occidentales contribuyeron a instalar. Pobre pueblo. Nuestro recuerdo para sus valientes hijos comunistas y patriotas.

Jose Antonio Egido

viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Donde están hoy los heroicos comunistas afganos?





Después de que Gorbachov traicionase en 1989 a la República Democrática de Afganistán (RDA) y a su presidente Mohammed Najibullah, ésta resistió en solitario 3 años mas hasta que Eltsin le cortó el petróleo y la CIA ordenó a las bandas contrarrevolucionarias que tomasen Kabul , lo que hicieron el 18 de abril de 1992. El general Dostum se pasó a la contrarrevolución y contribuyó a la derrota. Hoy es uno de los mas sanguinarios "señores de la guerra". Las Fuerzas Armadas, las milicias de autodefensa y las organizaciones socioprofesionales agrupaban a 500 mil personas, el partido Watan, heredero del Partido democrático Popular (PDPA), tenía 150 mil miembros. Los feudales disolvieron el Watan, asesinaron a numerosos comunistas y miles de ellos hubieron de exiliarse para no seguir la misma suerte.
Después de que Gorbachov traicionase en 1989 a la República Democrática de Afganistán (RDA) y a su presidente Mohammed Najibullah, ésta resistió en solitario 3 años mas hasta que Eltsin le cortó el petróleo y la CIA ordenó a las bandas contrarrevolucionarias que tomasen Kabul , lo que hicieron el 18 de abril de 1992. El general Dostum se pasó a la contrarrevolución y contribuyó a la derrota. Hoy es uno de los mas sanguinarios "señores de la guerra". Las Fuerzas Armadas, las milicias de autodefensa y las organizaciones socioprofesionales agrupaban a 500 mil personas, el partido Watan, heredero del Partido democrático Popular (PDPA), tenía 150 mil miembros. Los feudales disolvieron el Watan, asesinaron a numerosos comunistas y miles de ellos hubieron de exiliarse para no seguir la misma suerte. Recordamos con respeto al ex ministro de recursos en agua y regadio, profesor Mahmad Mansur Hashemi, al ex comandante de Kabul Mahmad Dost, al ex ministro del Plan Sher Mohamad Shahan, al ex presidente de la Corte Suprema Karim Shadan vilmente masacrados. A 500 milicianos secuestrados en Helmand. A 20 oficiales de seguridad asesinados en abril 1994. A los Soldados que fueron masacrados en el Sur y este del país en 1992.

En 1996 los talibanes, aplaudidos por la secretaria de Estado yanqui Madelein Albright, masacraron al ex presidente Najibullah por el que hoy muchos habitantes de Kabul, Gardez y otras ciudades sienten mucho cariño.

Los comunistas fueron retornando a partir del 2001 y con un perfil bajo han organizado varios partidos que se reivindican del PDPA. El general Nur al-Haq Ulumi, antiguo jefe del cuerpo de ejército de Kandahar y diputado, dirige el Partido Nacional Unificado que agrupa a comunistas y antiguos dirigentes del gobierno Najibullah que en las elecciones de 2005 presentó 68 candidatos en 30 provincias.

En 2006 Ulumi y el ex ministro del Interior comunista Sayyid Mohamad Golabzoi formaron un Frente Nacional con antiguos jihadistas y diversos grupos sociales y étnicos. Los comunistas mantienen redes en la administración y en los niveles locales de los servicios de seguridad.

Los imperialistas vigilan para que los comunistas no puedan recuperar el poder. Prefieren un Afganistán devastado y brutal a un Afganistán moderno, socialista y democrático como lo intentó ser la RDA con apoyo soviético. El pueblo afgano no olvida: la emisora de radio Watandar ha realizado una encuesta en 4 provincias. El 93,2 % de los encuestados considera que el gobierno de Najibullah fue el que mejor respondió a sus intereses.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Nacionalización (sin indemnización) y dictadura del proletariado; Reformismo vs. Revolución.


Nacionalización (sin indemnización), control obrero y dictadura del proletariado; Reformismo vs. Revolución.

*Manuel Sutherland

Ante la copia de métodos burgueses de gobierno (control social), vuelven a la palestra Tres planteamientos expresados en el título de este escrito, que se constituyen como elementos de política realmente revolucionaria que darían un vuelco total al proceso bolivariano, cuya intención general, está orientada a la negación de la lucha de clases y a la conciliación de las mismas. Dichos avances, son el anatema de la burocracia e "intelectualidad" más abyecta, que suele aplaudir como focas en circo, cualquier novedosa ocurrencia del gobierno Bolivariano como: El trueque o el Banco Popular (Proudhon). Tres expresiones legítimas del desarrollo superior de la lucha de clases, son frecuentemente estigmatizadas por quienes blandiendo blasones rojos, argumentan la imposibilidad de mayor velocidad. Nacionalización (sin indemnización), control obrero y dictadura del proletariado; Reformismo vs. Revolución.

*Manuel Sutherland

Ante la copia de métodos burgueses de gobierno (control social), vuelven a la palestra Tres planteamientos expresados en el título de este escrito, que se constituyen como elementos de política realmente revolucionaria que darían un vuelco total al proceso bolivariano, cuya intención general, está orientada a la negación de la lucha de clases y a la conciliación de las mismas. Dichos avances, son el anatema de la burocracia e "intelectualidad" más abyecta, que suele aplaudir como focas en circo, cualquier novedosa ocurrencia del gobierno Bolivariano como: El trueque o el Banco Popular (Proudhon). Tres expresiones legítimas del desarrollo superior de la lucha de clases, son frecuentemente estigmatizadas por quienes blandiendo blasones rojos, argumentan la imposibilidad de mayor velocidad. Tres resultados y a la vez conquistas teóricas llevadas a la praxis en decenas de revoluciones e intentos, son aborrecidas por quienes tras bambalinas, apuestan a nada que cambie y a la más exasperante ralentización del ya gradual Proceso venezolano. ¿Pero por qué sucede eso?, ¿Cómo se vadean las urgentes tareas en aras de una altisonante unidad y de un metafísico confiar en una gradualidad, que nos entregué la sociedad del bienestar, que la historia se empeña en demostrar que por la vía de las reformas sería imposible?



Las nacionalizaciones (sin indemnización) o expropiación en el seno del Estado Obrero

Recuerdo aquella cita de Lenin, al final de su libro Imperialismo, Fase superior del Capitalismo, en la cuál nos trae un apotegma de Saint Simón (1760-1865), donde se revela la necesidad de ordenar el caos capitalista, construir un ente que de manera Central organice la producción, distribución y consumo para satisfacer las necesidades estructurales de la población. Todo ello, es evidentemente perentorio, en aras de aprovechar los recursos y las fuerzas de trabajo empleadas en lo que realmente amerita la población, eliminando el gasto en armas, drogas, prostíbulos, casinos y los millonarios subsidios a la ineficiente burguesía criolla. Pero, ¿si esto es tan evidente, porqué no llevarlo a cabo? Fácil, por la Propiedad privada de los medios de Producción, que permite el usufructo del trabajo ajeno y autoriza a la burguesía a dirigir la producción de los bienes materiales, que garantizan la existencia de la vida. Esa dirección general de la producción por el empresariado, está hecha única y exclusivamente para generar ganancias, las más altas posibles en el menor tiempo posible. Por ello, surgen los fenómenos (que el gobierno achaca a la "maldad" o falta de nacionalismo de los empresarios criollos, como si no hubiera burguesía extranjera que hace lo mismo) de desabastecimiento, inflación, acaparamiento y la tan fementida especulación, que el chavismo sueña con solucionar con regulaciones, cuando no entiende que todo comercio es especulación, y que la ganancia que ellos llaman "exorbitante", es la búsqueda perenne y natural de todo empresario. Así, que empeñarse en la necesidad de conservar la propiedad privada, es la piedra de tranca que impide todo avance cualitativo en la estructura social venezolana.

Por lo anteriormente expuesto, es menester acabar con la anarquía en la decisión económica, que permite que se produzcan millones de mercancías inútiles, que jamás realizarán su valor, y que acarrean inmensas pérdidas de trabajo humano. Sin embargo, para lograrlo es imposible emprender un quimérico proceso de reeducación y refinamiento de la burguesía nacional, como lo hace el gobierno. No hay forma de Planificar conscientemente todo lo que óptimamente se debe y requiere producir, para satisfacer las necesidades sociales, si el modo de producción capitalista sigue vigente en país (el 70% del PIB, fue producido por el sector privado en el 2008).

La imposibilidad de programar, se entiende a simple vista, en la manera en que cada agente económico actúa de forma libérrima frente al mercado, y por ende, puede destinar su capital (plusvalía enteramente extraída a la Clase Obrera) a los negocios que virtualmente le de la gana, en el momento que le de la gana. Así, cuando se puede requerir inversiones en el agro o en el área de la manufactura, el empresario decide jugar a la ruleta de la bolsa de valores o invertirlo en importar películas pornográficas (muy en sintonía con el porno ejército de USA). De esa forma, se denotan las distorsiones económicas que la mano invisible de manera mágica, no logra equilibrar, y el caos se avecina con una pingüe cantidad de quiebras y de bares repletos de despechos monetarios. Así, la nacionalización sin indemnización, o premio a al burguesía por explotar y expoliar al pueblo, es una tarea inaplazable de cualquier gobierno ligeramente sensible al hambre y al atraso del nuestro.

La revolución no tiene nada que ver con las reformas y cambios sucesivos

Algunos dicen que no es necesaria una revolución socialista, es decir, un cambio realmente drástico donde una clase destruya los cimientos políticos y el poder económico de otra. Abiertamente comentan, que: "poco a poco, iremos arreglando las cositas que halla que acomodar". Una visión así, sólo proviene de quien se está beneficiando del sistema, y sólo aboga por su sostenimiento (reformismo). Ellos, plantean ligeros cambios que no cuestionen la esencia explotadora y opresiva del sistema, estando en los puestos de poder, para mantener la opresión y explotación (reformismo). Tratar de modernizar los aparatos del estado burgués y no destruir todas las relaciones sociales que en el se sustentan es reformismo. Creer que el Estado hecho por y para los capitalistas, es neutro o un aparato útil para la transformación (es reformismo). Creer que se pueden cambiar las mentes, las formas del pensamiento e inducir a la solidaridad y a la cooperación dentro de una sociedad capitalista, donde la avaricia y la destrucción de los competidores es un valor que se desarrolla en los centros de deformación ideológica (escuelas, liceos, universidades, televisión, prensa etc.) no es más que reformismo.

Pero las reformas tienen un fin claramente antirrevolucionario. Las mismas, son planteadas para atenuar la lucha de clases y frenar los intentos de emancipación de una clase oprimida. Las reformas son concesiones que en momentos de peligro la burguesía se ve obligada a ceder, para evitar un mal superior: la revolución socialista. En la revolución perderían su dineraria autoridad de mandar, explotar y humillar a millones, es decir, se les expropia el capital que fue producido por los trabajadores y que ellos expropian a diario.

Las reformas, como agregación o sumatoria, no conducen a la revolución, ni una acumulación de reformas produce la revolución, por el contrario, tienden a atenuar el espíritu de transformación del sistema, y a convertir a una densa capa de los administradores de ese bodrio, en fríos y estólidos burócratas. Tampoco la acumulación de buenas reformas resulta en revolución. Las mejores reformas apenas podrían medran el poder de la burguesía, pero la burguesía como clase dominante busca compensaciones y ejerce presiones para seguir fortaleciéndose de cualquier forma, y su robustecimiento radica en su próximo regreso al poder político, donde ajustará cuentas con quienes cuestionaron su proceder (el fascismo en Chile, luego de las concesiones "democrático burguesas" de Allende, causó la muerte a cientos de miles, y el atraso en el proceso revolucionario de toda América latina)



¿Podemos cambiar con reformas nuestra conciencia capitalista?

Creer que se pueden hacer ligeros cambios y poco a poco ir "concientizando" a las masas, para luego hacer avanzar al "proceso" a instancias superiores, se equivocan de plano. La mayoría de las gentes (gentes, por decir algo) que insinúan tamaño despropósito, saben de antemano que pretender cambiar la mentalidad capitalista (ellos la llaman Consumista) sin derrotar el capitalismo, es una falacia del tamaño del Empire State (usando un ejemplo muy capitalista). En su fementido "error", creen que las bases pueden dejar de ser reproductores de plusvalía ideológica (Ludovico Silva) mientras a diario van a centros de-formación ideológica, en los cuales se les inocula la fraseología hueca y reaccionaria de la "normalidad" del sistema, del salario justo, de la "sana" competencia, la empresa con responsabilidad social etc.

No sólo es eso, los trabajadores al llegar al trabajo tienen jefes que los pisotean y al salir del laburo, ven que la sociedad premia a los explotadores con fortunas aptas para comprar: amor (sexo), amistad (adulación), respeto (miedo) y cultura (libros que jamás serán abiertos). Mientras quienes se afanan y no se aprovechan del trabajo de nadie (OJO: obreros, no empresarios Bolivarianos), tienen como recompensa la miseria. ¿Más?, los mal llamados medios de comunicación, mejor denominados como: aparatos de propaganda ideológica, realizan la labor de machacar la falsa conciencia, irrigando dosis de de-formación filosófica capitalista, que los conmina a ser "buenos" esclavos, a trabajar para otros con gusto, a soñar en explotar a otros, o aprovecharse sexual y emotivamente de los demás y solidificar el egoísmo que sólo ve soluciones a sus problemas dentro de sí mismo. Esta metafísica burguesa, hace confundir a las masas, disfrazando que el conflicto es social y que su salida estructural radica en transformar estructuralmente TODO EL SISTEMA capitalista. Pensar lo contrario es reformismo.

¿Es revolucionario ser "progresistas o insultar a EEUU y querer al Pueblo?

La revolución no son pasitos que se dan hacia algo mejor, esbozado de manera difusa y chapucera. La revolución tiene enemigos, además de los tránsfugas, esquiroles y reformistas. ¿Quiénes son?, la burguesía, los terratenientes y los políticos que detrás del progresismo niegan la revolución. La burguesía, no es sólo la Gente que vive del trabajo que realizan otros, contratados bajo relaciones salariales formales. También hay burgueses informales, legales o ilegales (burgueses de la droga, casinos, burdeles etc.) Todos ellos, se esfuerzan denodamente en acumular riquezas que crecen de forma inversamente proporcional a la pobreza que generan. Todos ellos, más que nunca y 24 horas al día, hacen denodados arrestos de profundizar la lumpenización del pueblo más pobre, sometiéndolo a procesos de depauperación intelectual, material y espiritual.

Los Patroncitos organizan el trabajo, según sea vayan distribuyendo el capital por determinada actividad, por ello, controlan: ¡qué, cómo, cuándo y dónde se producirán la totalidad de bienes que debemos consumir para poder sobrevivir¡ Esa elite, cada vez más reducida, direcciona todos los procesos productivos, mediante su posesión cada vez más concentrada y centralizada del capital, entendida en este caso, como la totalidad de medios de producción que sirven para producir los bienes y servicios que consumimos.

Por tanto, si ellos lo tienen todo, de que sirve ocupar el estado (una construcción suya apta para administrar sus intereses de clases y defenderlos ante cualquier sublevación de los oprimidos) si no se hará la revolución. El pueblo se cansa y obstina. Su apoyo no es incondicional, no es un chorro que se abre y cierra en cada elección (o única forma alienada de participación política), los problemas acuciantes ya pocos se los endilgan al pasado; la pobreza, el hambre y la lumpenización profunda que la burguesía en sus diversos roles ejerce sobre la población, impedirá avances sólidos de las bases, si sus relaciones sociales son abiertamente capitalistas, antagónicas y hostiles.

¡Expropiar o no Expropiar, he ahí un dilema, de quienes de socialismo nada saben¡

Sólo arrebatándoles el capital, que es nuestro, que fue producido por la clase trabajadora y expropiado por los patrones, se podrá re-organizar el trabajo, para evitar la miseria, la desocupación, la infelicidad y esa sensación de desasosiego que generan la explotación y las diferencias de clase que con las reformas, generalmente se acentúan. El entusiasmo de las bases populares por el socialismo no es eterno, se extingue si no hay medidas socialistas que revolucionen el des-orden anárquico burgués. La gente se cansa de esperar y es imposible comprar con asistencias, dádivas y clientelismo a toda la clase obrera. O se hace la revolución, o el papel que se ejerce es el de cerrar las vías hacia ellas, el de contener el descontento, la rabia y canalizarlo por la vía institucional burguesa, fortaleciendo a la clase que disfruta y sobrevive gracias a la indigencia. Sin expropiación no habrá revolución, y sin ella, lo que queda es la barbarie.

*Manuel Sutherland (Ccs. 12-09-2009)

Coordinador de Formación de la Asociación Latinoamericana de Economía Política Marxista (ALEM)

sábado, 12 de septiembre de 2009

(Documentos desclasificados) diálogo entre Tatcher y Gorbachov Dos meses antes de caída del Muro.


La Primera Ministra afirmó que Europa no quería una Alemania unida, porque afectaría la estabilidad de la región.

Dos meses antes de la caída del Muro de Berlín, Margaret Thatcher manifestó al Presidente Mijaíl Gorbachov que ni Gran Bretaña ni Europa Occidental querían la reunificación de Alemania y dejó en claro que deseaba que el líder soviético hiciera lo posible por frenarla. La Primera Ministra afirmó que Europa no quería una Alemania unida, porque afectaría la estabilidad de la región.

Dos meses antes de la caída del Muro de Berlín, Margaret Thatcher manifestó al Presidente Mijaíl Gorbachov que ni Gran Bretaña ni Europa Occidental querían la reunificación de Alemania y dejó en claro que deseaba que el líder soviético hiciera lo posible por frenarla.

En una reunión extraordinariamente franca con Gorbachov en Moscú en 1989 -sobre la que nunca antes se informó completamente-, Thatcher señaló que la desestabilización de Europa del Este y el fracaso del Pacto de Varsovia no estaban tampoco en los intereses de Occidente.

Ella observó los enormes cambios que estaban sucediendo en Europa del Este, pero insistió en que Occidente no presionaría en pro de una "descomunización". Ni tampoco haría nada que pusiera en riesgo la seguridad de la Unión Soviética.

Incluso 20 años después, es probable que las observaciones de la ex Primera Ministra causen conmoción, porque ella admitió que lo que decía era muy diferente de las declaraciones públicas de Occidente y los comunicados oficiales.

Impacto

Los expedientes detallan cómo los rusos reaccionaron a los tumultuosos hechos de 1989 y revelan los intentos desesperados de Gran Bretaña y Francia por detener las acciones tendientes a la reunificación alemana mediante gestiones con la URSS para que ésta se opusiera.

Igualmente muestran la completa estupefacción en el Kremlin frente a los disturbios en toda Europa Oriental y la huida de miles de alemanes del Este a Hungría y Checoslovaquia.

Y dejan en claro el odio de Gorbachov por los viejos líderes comunistas de Europa del Este; él se refirió una vez al alemán Erich Honecker como una "persona detestable".

Thatcher sabía que sus observaciones causarían una disputa si se las daba a conocer. Ya andaba buscando la controversia -especialmente entre los partidarios de Solidaridad en Polonia y Occidente- al decirle a Gorbachov que estaba "profundamente impresionada" por el valor y el patriotismo del general Wojciech Jaruzelski, el líder comunista polaco. Hizo notar, con aprobación, que Gorbachov había reaccionado "con tranquilidad" a los resultados de las elecciones polacas, en las que los comunistas fueron derrotados por primera vez en comicios abiertos en Europa del Este, y a otros cambios en la región.

"Lo que yo entiendo de su posición es lo siguiente: recibe con agrado el que cada país se desarrolle a su modo, con la condición de que el Pacto de Varsovia continúe vigente. Entiendo esta posición perfectamente".

Luego la ex Primera Ministra lanzó su bomba. Solicitó que sus observaciones siguientes no se registraran. Gorbachov aceptó, pero las transcripciones del Kremlin las incluyeron de todos modos, con la indicación lacónica: "La siguiente parte de la conversación se reproduce de memoria". Ella habló de su profunda "preocupación" por lo que estaba sucediendo en Alemania del Este. Precisó que podrían estar preparándose "grandes cambios". Y por eso su temor a que todo esto llevara finalmente a la reunificación alemana; un objetivo oficial de la política occidental por más de una generación.

Ella aseguró al líder soviético que el Presidente Bush (padre) tampoco quería hacer nada que los rusos pudieran ver como una amenaza. Esa misma afirmación escuchó Gorbachov en la cumbre soviético-estadounidense frente a Malta.

Pero Thatcher no era la única preocupada por el tema. Un mes después de la caída del muro, Jacques Attali, asesor del Presidente francés François Mitterrand, se reunió con Vadim Zagladin, asesor de Gorbachov.

Attali señaló que la negativa de Moscú a intervenir en Alemania del Este había "desconcertado al liderazgo francés" y preguntó si "la Unión Soviética hizo las paces con la perspectiva de una Alemania unida y no tomará ninguna medida para impedirla. Esto ha provocado un temor cercano al pánico". Luego declaró: "Francia no quiere de ningún modo la reunificación alemana, aunque comprende que al final es inevitable".

En abril de 1990, cinco meses después de la caída del Muro, Attali manifestó que el espectro de la reunificación estaba provocando pesadillas entre los políticos franceses. Los documentos lo citan cuando dice a Mitterrand que él "se iría a vivir a Marte" si eso sucediera.

Anatoli Chernayev, asesor del Kremlin y encargado de los vínculos con los demás partidos comunistas, observó en su diario que "toda Europa" estaba hablando con gran entusiasmo de Gorbachov en Berlín. "Y todo el mundo está susurrando en nuestro oído, 'Es bueno que la URSS haya expresado delicadamente su posición contra la reunificación alemana'".

Los políticos que se reunieron con asesores de Gorbachov en Europa "dicen al unísono que nadie quiere una Alemania unificada". De un modo sorprendente, observó Chernayev, en Francia Mitterrand estaba incluso pensando en una alianza militar con Rusia para detenerla, "camuflada como un uso conjunto de ejércitos para combatir los desastres naturales".

"No queremos una Alemania unida. Esto conduciría a un cambio en las fronteras de posguerra y no podemos permitirlo porque ese hecho debilitaría gradualmente la estabilidad de toda la situación internacional y podría poner en peligro nuestra seguridad".

MARGARET THATCHER Ex Primera Ministra británica.
Archivos secretos

Estas declaraciones surgen de expedientes oficiales del Kremlin que se sacaron ocultos de Moscú. Después que Gorbachov dejó el poder en 1991, copias de los archivos de Estado se llevaron a su fundación personal en Moscú. Hace algunos años Pavel Stroilov, un joven escritor que hacía investigaciones en la fundación, comprendió el enorme significado histórico de éstos. Copió más de mil transcripciones y se las llevó cuando se trasladó a Londres para seguir su investigación. Sus copias las hizo a tiempo, porque luego se sellaron todos los archivos rusos.
Michael Binyon
El Mercurio

viernes, 11 de septiembre de 2009

Revolucionario y patriota Camino del 130 aniversario del natalicio de I.V. Stalin


En la Rusia contemporánea, enfrentada a la amenaza de ser deglutida por la globalización usamericana, especial actualidad adquiere el tema de “Stalin: revolucionario y patriota”. No deja de ser algo natural, pues el nombre de Stalin, por mucho que se denigre, ha permanecido en la memoria popular como símbolo de la Gran Victoria de 1945, para cuyo 65 aniversario nos estamos preparando. Una victoria que nos pretenden arrebatar. En la Rusia contemporánea, enfrentada a la amenaza de ser deglutida por la globalización usamericana, especial actualidad adquiere el tema de “Stalin: revolucionario y patriota”. No deja de ser algo natural, pues el nombre de Stalin, por mucho que se denigre, ha permanecido en la memoria popular como símbolo de la Gran Victoria de 1945, para cuyo 65 aniversario nos estamos preparando. Una victoria que nos pretenden arrebatar.

Stalin fue un gran revolucionario porque fue un gran patriota y viceversa. Ya en su juventud, a los veintiocho años, en 1907, expuso claramente su credo cosmovisivo sobre el problema de los derechos del individuo y las masas populares. Su concepción era profundamente marxista y patriótica, como correspondía al destino y espíritu de Rusia. En su obra “Anarquismo o socialismo” Stalin escribió:”La piedra angular del anarquismo es el individuo”, cuya liberación, en su opinión, es la condición principal para la liberación de la masa, del colectivo. Para el marxismo, la piedra angular es la masa, cuya liberación es la condición fundamental para la liberación del individuo.

El planteamiento de Stalin sobre esta cuestión: ¿Qué debe prevalecer, los derechos de un individuo aislado o los derechos de las masas trabajadoras?, es algo que adquiere en nuestros días una especial relevancia. Y ante todo es así, porque el régimen gobernante asentado en Rusia intenta conseguir por todos los medios que el liberalismo beligerante, con su inmutable primacía del individuo aislado sobre el colectivo, se convierta en la ideología dominante.

Es lo que exige la anarquía de las relaciones de mercado, su principio de que “El más fuerte triunfa”. El patriotismo exige exactamente lo contrario: “¡En la lucha por la independencia de la patria y su libertad, por la independencia y libertad de cada uno de sus hijos e hijas, vence el pueblo!”

No puede existir la libertad del individuo en una sociedad que no sea libre, libre de la explotación del hombre por el hombre. Es una verdad marxista, patriótica, a la que Stalin nunca renunció. Él no separaba el patriotismo del socialismo. No separaba los derechos del individuo de la obligación de luchar por la auténtica libertad de su pueblo, algo imposible si no se someten los intereses personales a los colectivos.

En la Rusia criminal y oligárquica, amenazada de perder su independencia, cualquiera que se plantee su destino, lo quiera o no, está obligado a dar prioridad a uno de los dos principios formulados por Stalin: “todo para el individuo” o “todo para las masas”. La elección de esa prioridad, dependerá de la postura que adopte cada persona, si asume las posiciones del liberalismo o las del socialismo.

En la época de Stalin –un tiempo de preparación ante la inminente agresión de la Alemania fascista contra la URSS- la preeminencia de los intereses colectivos, sociales sobre los individuales, puede decirse que se llevó hasta sus últimas consecuencias. Precisamente en ese tiempo, Stalin adopta una decisión, que solo puede calificarse de revolucionaria: renunciar directamente a la idea de la revolución a nivel mundial –algo considerado axioma en el Komintern y el partido bolchevique- y tomar la línea de la construcción del socialismo en un solo país: la URSS. No solo se trató de una decisión revolucionaria y patriótica, sino que determinaría la lucha implacable de Stalin y el partido contra Trotsky y el trotskismo.

Ahora que ya es historia, podemos, no solo presuponer, sino responder con exactitud a la pregunta de qué hubiera sido de Rusia de vencer las tesis trotskistas sobre la revolución permanente. El país hubiera desaparecido bajo la bota del fascismo. No hubiera existido la Gran victoria de 1945.

Como es sabido, la idea misma de la victoria de la revolución socialista originariamente en un solo país, pertenece a Lenin. Fue él quien definió las orientaciones generales de la transformación socialista de Rusia: Industrialización (plan GOELRO), cooperativización del campesinado y la revolución cultural. ¿Pero qué debía prevalecer en la creación de la base material y técnica de una industria moderna, de dónde coger los medios para la industrialización, cómo conducir al campesinado por el cauce del colectivismo, contando con la oposición de los campesinos ricos (kulaks) y las dudas del campesino medio, cómo llevar a cabo la revolución cultural, para que trajese como resultado el desarrollo forzoso de la ciencia y la técnica y la rápida capacitación de un ejército entero de especialistas en los diferentes sectores de la economía nacional? No había respuestas a estas preguntas. Pero había que encontrarlas lo antes posible. La historia nos obligaba: el país se encontraba en un cerco capitalista, que nos amenazaba con la guerra para destruir al único estado socialista del mundo. Todo esto exigía algo de lo que apenas se habla en los trabajos de los clásicos del marxismo-leninismo, -conocimientos de las tendencias punteras de la geopolítica mundial, de las principales tendencias del desarrollo económico, militar y político en la esfera internacional.

Dicho de otro modo, exigía el conocimiento de los problemas directamente relacionados con la garantía de seguridad de la Unión Soviética, así como la delimitación de las fronteras de expansión de los intereses de estado en el mundo. La historia obligaba a Stalin a valorar como político, de una manera serena, la situación geopolítica del país, a ver los puntos fuertes y débiles de esa situación, sin los que sería imposible desarrollar una estrategia de desarrollo socialista.

Algo que hoy nos parece incuestionable, el que la industrialización hubiese que comenzarla por la creación de la industria pesada ( la construcción de maquinaria pesada), no lo era tanto en aquel entonces, cuando se discutía por dónde empezar, y qué era más importante, si el pan o el metal.

Stalin tuvo entonces que demostrar lo que hoy parece evidente. Y hacerlo ante la resistencia rabiosa de los desviacionistas en el partido de “izquierda” y de “derecha”. Hoy nos sorprende la perspicacia -a la postre decisiva- de Stalin en la valoración de la inminente guerra: “guerra de máquinas, guerra de motores”. Entonces, fue necesaria su voluntad inquebrantable en la creación y desarrollo de nuevos sectores de la industria, de importancia estratégica: fabricación de automóviles, de aviones, de tractores etc. Todos trabajaban para la producción de nuevos tipos de armamento.

En muchos enfoques geopolíticos, Stalin fue también un revolucionario innovador. Precisamente sus cálculos geopolíticos, le obligaron a emprender una industrialización forzosa, nunca vista en la historia. Las gentes del ámbito científico, con mentalidad de estado, supieron entender y valorar la estrategia estalinista de movilización económica. La idea misma de la creación de una economía así, fue en ese tiempo de ruptura, revolucionaria, salvadora para el país. El famoso escritor inglés, físico y activista social, Charles Snow, escribió: “La particularidad de Stalin no residía en gran medida en lo que hacía, sino en cómo lo hacía. La fórmula del “socialismo en un solo país” era más rígida que otras fórmulas, igual que era más rígida la concepción estalinista de los tiempos de industrialización de Rusia. Era imprescindible convertir a la fuerza el país en potencia industrial, en unos plazos equivalentes a la mitad de la vida de una generación, en caso contrario sería un fiasco. Stalin sin duda estaba en lo cierto haciendo eso y otras muchas cosas”. Añadiremos a lo dicho por Snow: no solo por la fuerza logró Stalin los objetivos marcados. En primer lugar confiaba en la conciencia de las masas y en su trabajo creador, en su entusiasmo. Y no se llevaba a engaño.

Unas condiciones geopolíticas tan adversas para la URSS –un escandaloso retraso industrial y el cerco poco amistoso- condicionaron la imprescindible aceleración de la colectivización. El campesinado en su mayoría no estaba preparado. Stalin convenció al partido: no hay otra salida que emprender la colectivización de las haciendas campesinas desde arriba. Fue una decisión revolucionaria en nombre de la salvación de la patria socialista.

Referente a los “errores” de la época de la colectivización; Sholojov decía en 1954: “el error es una desviación de lo correcto, de lo firmemente establecido, ¿pero quién sabía entonces dónde estaba lo correcto y cómo hacer lo correcto? Solo una cosa estaba clara: la vieja aldea en todo el enorme territorio de nuestro país….no podía seguir existiendo en ese estado… Y no solo se trataba, de que seguía generando los mayores vicios capitalistas como el campesinado rico, sino que no podía desarrollarse, evolucionar en grandes y potentes haciendas…La pérdida de población de las zonas rurales comenzó antes de la colectivización. La industrialización del país exigía una gran cantidad de mano de obra… Así que sin la colectivización de la agricultura y sin la industrialización, sin una industria pesada, no habríamos podido resistir y vencer en la pasada y terrible guerra. No debemos olvidar. No lo debemos olvidar ni por un segundo”.

Pero pese a todo la revolución desde arriba estaba respaldada desde abajo: el campesino comunal se impuso al campesino propietario. El campesinado aceptó los koljoses, ya que no eran sino una nueva forma del modo tradicional comunal de vida. Stalin como un político realista comprendía que lo nuevo sólo sería aceptado si recogía los valores inmutables del pasado.

Ha habido multitud de especulaciones sobre los trágicos abusos de la colectivización: que si Stalin aniquiló la aldea rusa, que si urdió un genocidio contra el pueblo ruso. ¿Pero por qué entonces ese mismo pueblo produjo millones de tractores, de maquinaria agrícola, de cosechadoras? ¿Por qué entonces millones de jóvenes en zonas rurales quisieron manejar esa técnica? ¿Por qué entonces con una terrible destrucción de aldeas y pueblos en los años de la gran guerra nuestro ejército no conoció cortes en el suministro de víveres? ¿Por qué en los territorios controlados por los partisanos se restablecieron los koljoses y el poder soviético desde abajo? Son las preguntas que evitan todos aquellos que especulan sobre las páginas dramáticas de la gran época estalinista. Igual que pasan de largo ante la verdad objetiva de que la geopolítica es una esfera donde los criterios morales son mucho más amplios y variados que en la vida cotidiana.

Aquí son inevitables las víctimas cuando lo que está en juego es la vida o la muerte de un estado entero y fue precisamente esa cuestión la que había sido impuesta por la historia ante el país de los soviets. De eso no hay ninguna duda ahora que ya se ha dado a conocer el plan de Hitler “Generalplan Ost”.

La geopolítica se define como el arte de la dirección del estado, teniendo en cuenta importantísimos factores de la situación del mundo entero. Stalin dominaba a la perfección ese arte. Uno de los más importantes factores geopolíticos de todos los tiempos ha sido la autoridad internacional del estado, su influencia en el curso de los acontecimientos en el mundo.

Esa autoridad del único estado socialista del mundo podía ser alcanzada en primer lugar por su política social. Sus resultados fueron sorprendentes: se liquidó el desempleo, la miseria, el retraso cultural de la población, se erradicaron numerosas enfermedades como la peste, el cólera, la tuberculosis.

Por primera vez en la historia de la humanidad, en la Constitución de la URSS de 1936 a cada ciudadano se le garantizaba un mínimo social, que podríamos sin exagerar denominar grandioso: el derecho al trabajo y el descanso, la educación gratuita, la asistencia sanitaria gratuita, el derecho a la vivienda y a las prestaciones sociales en la vejez en caso de pérdida de la capacidad de trabajo.

Todo esto ejerció una influencia colosal en el estado de ánimo de los trabajadores del mundo entero y obligó a las potencias capitalistas a llevar a cabo una política económica más o menos socialmente orientada, una vez hubo concluido la Segunda Guerra mundial. Es un hecho incontestable. Cabe destacar que ya antes de la guerra, Roosevelt, uno de los mayores políticos del siglo XX, al llegar a la presidencia de Estados Unidos desarrolló su famoso “nuevo curso” basándose entre otras cosas, en el estudio de la política social y de la experiencia de planificación del desarrollo de la economía en la Unión Soviética.

Impresionantes fueron también lo resultados de la política nacional llevada a cabo en la URSS: la superación del atraso económico, social y cultural de las regiones más apartadas. Pero el principal motivo del fortalecimiento de autoridad internacional de la Unión Soviética en época de Stalin fue el crecimiento sin precedentes del potencial económico y militar del estado soviético que como es lógico, significaba la organización de la producción basándose en los últimos adelantos de la ciencia y la técnica. El “milagro ruso”, así comenzaron a denominar en Occidente a lo que se había logrado en la atrasada Rusia. Pero el origen del “milagro” fue el trabajo libre de explotación. Fue precisamente en la época de Stalin cuando el trabajo se convirtió en motivo de orgullo, honor y heroicidad. Apareció un término que no había existido antes en la historia de la humanidad: “héroe del trabajo”.

La emulación socialista se convirtió en una alternativa real a la competitividad capitalista. La creatividad en el trabajo de los obreros, de los trabajadores de los koljoses, derribó el muro que siempre había existido entre la gente de las artes (escritores, artistas, músicos etc.) y el resto de profesiones. El hombre del trabajo libre creaba en la mina, detrás del telar, en el campo. Creaba y se sentía atraído por el conocimiento, por la cultura. En el primer plan quinquenal se construyeron 1500 nuevas fábricas y cien ciudades nuevas.

Gracias al trabajo creador de las masas –recordemos el movimiento stajanovista- la estrategia estalinista de transformación de Rusia, de un país mayoritariamente agrario en una potencia industrial, se produjo ante los asombrados ojos del mundo. La URSS se convirtió en sujeto de la política mundial, lo que no pasó inadvertido para las mentes lúcidas la víspera de la Segunda Guerra mundial. Entendían perfectamente hasta que punto era importante el papel de Stalin. De todos es conocida la aseveración hecha por Churchill: “Cogió una Rusia con arados, y la dejó equipada con el arma atómica”. Eso lo dijo en 1959, en diciembre, cuando Stalin hubiera cumplido 80 años. Pero pocos saben que veinte años antes, en 1939, la influyente revista usamericana “Life”, que durante muchos años elegía al “hombre del año”, eligió a Stalin. Remarcable la conclusión a la que llega la revista: “La historia puede no quererlo, pero la historia no puede olvidarlo”. Está claro, que los enemigos de clase de Stalin no podían reconocer el amor de la historia hacia el líder del estado socialista: Pero estaban obligados a reconocer su destacadísimo papel en la política mundial.

Tras la victoria de 1945, Churchill se referirá a ello de un modo inequívoco destacando el significado de la grandeza de Stalin para nuestra patria: “Fue una gran suerte para Rusia, que en los años de tan duras pruebas estuviese comandada por un genial e inquebrantable caudillo, como Iosif Stalin. Fue una figura insigne, que se correspondía con la cruel etapa histórica, en la que transcurrió su vida…No, digan lo que digan sobre Stalin, es de esos a los que ni la historia ni los pueblos pueden olvidar”.

Podríamos aquí finalizar la conversación sobre Stalin, como gran revolucionario y patriota de Rusia. Pero no podemos terminar sin detenernos en la cuestión del sentido de la guerra de la Alemania fascista contra la URSS, tal como la veía Stalin. En su intervención en el XVII congreso (enero de 1934), anunció la “variación de la política de Alemania”: empezaba a recordar a la “política del anterior káiser germano”, cuyo objetivo es bien conocido. La destrucción de Rusia como potencia geopolítica. Este objetivo no había variado desde los tiempos de la orden Teutona.

No fue casual el estreno antes de la guerra de la película “Alexander Nievsky”. Stalin vio en la guerra que se avecinaba de la Alemania hitleriana contra la URSS, no solo su sentido clasista (destruir al bolchevismo), sino también el geopolítico. Este último era el más importante y presuponía la eliminación y destrucción de Rusia como la conocemos, independientemente de su sistema social. Hitler se proponía la aniquilación de la cultura nacional y de la forma de estado de nuestros pueblos, su germanización y esclavización, sobre lo que Stalin habló en su famosa intervención del 3 de julio de 1941.

La toma de conciencia por su parte del profundo significado de la inminente guerra, determinó la necesidad del renacimiento en la vida espiritual del país de los principios rusos del patriotismo soviético.

Stalin, mejor que ningún otro político en la dirección de la URSS, comprendía que sin el papel dirigente del pueblo ruso, vertebrador del estado, en las duras pruebas que se avecinaban para el multinacional estado soviético, no se podría vencer a tan cruel enemigo.

Comenzando desde 1934, el partido y el gobierno adoptan un sistema de medidas en el sistema educativo, significativas para el renacimiento del orgullo nacional de los rusos, del patriotismo ruso, y la defensa de la cultura rusa como base de la cultura socialista. Pero lo más importante que ocurrió en los años treinta en la vida espiritual de la sociedad soviética, es el retorno a los cimientos populares tradicionales, comenzando por la restitución en derechos de la familia, minados en los años veinte.

El giro a las tradiciones históricas y culturales del pueblo ruso fue un giro hacia la unidad de clase y la conciencia nacional del hombre soviético. Una unidad, sobre la que durante mucho tiempo no se volvió a hablar en el partido: cualquier mención de lo ruso era considerada una manifestación de chovinismo. Este giro suponía la conexión del socialismo con el patriotismo, lo que tiraba por tierra la teoría de la revolución permanente de Trotsky.

Este último acusó a Stalin de nacional-socialista, y en concreto escribió con indignación sobre la aspiración de recuperar la familia en la URSS: “La revolución ha hecho un intento heroico por destruir el denominado “hogar familiar”, una institución arcaica, rancia y retrógrada… hoy día en este importante terreno se ha producido un giro brusco”. Al trovador del cosmopolitismo “revolucionario” le indignaba también el que “La preocupación por la autoridad de los mayores nos ha llevado a…modificar la política con respecto a la religión”. Con cólera constataba: “Hoy tanto el asalto a los cielos, como el asalto a la familia, se han detenido…”. Por último no podía ocultar su ira con motivo de que el “Gobierno soviético…está restableciendo a los cosacos” y aprobó un decreto para la rehabilitación del cuerpo de oficiales.

Trotsky no cabía en sí de cólera, cuando en la Constitución de 1936 se suprimían todas las restricciones en los derechos, relacionados con el origen social en el pasado.

Trotsky necesitaba una revolución mundial, una guerra civil mundial, en la que a Rusia le correspondía el papel de principal víctima. Stalin aspiraba a defender el socialismo en la URSS y transformarlo en indiscutible factor de influencia en los destinos del mundo.

¿Qué pasó en realidad en los primeros años de los planes quinquenales soviéticos? Conjuntamente con la construcción de la economía movilizada, se estaba dando la movilización de los recursos morales y espirituales de nuestra patria; en primer lugar, tales como el patriotismo ruso, la cultura rusa, que habían servido durante siglos como fundamento espiritual de la unidad de los pueblos en un país plurinacional. El “viraje ruso”, fue un giro hacia la historia milenaria de Rusia, hacia el reconocimiento de que la historia soviética es su continuación, y que sin la unión del pasado heroico, con el presente heroico, no puede haber un futuro heroico. Stalin vio en esto la garantía de la victoria sobre el enemigo, y no se equivocó, como demostró la historia de la Gran Guerra Patria.

El país se preparaba para la lucha contra un despiadado enemigo de clase y geopolítico, en una guerra a muerte. Se necesitaban el odio de clase hacia el enemigo y la responsabilidad por la gran historia de nuestros antepasados.

Y el pacto Molotov-Ribbentrop debe ser analizado únicamente en el contexto de los acontecimientos que le precedieron: con la política de “apaciguamiento” del agresor, con la confabulación de Múnich, que dejaba las manos libres a Hitler, con los intentos de los países occidentales de empujar a Alemania y la URSS a un combate a muerte.

Al firmar el acuerdo con Alemania, Stalin retrasó el comienzo del ataque en dos años, que tan bien vinieron al país. Alejó a 300km de la frontera centros vitales de producción. De no mediar el pacto, Japón nos hubiera declarado la guerra, y en ese caso no hubiéramos podido desplazar desde Siberia las divisiones que salvaron Moscú. Sin la firma del acuerdo, se hubiera mantenido una elevada posibilidad de intromisión de Turquía en el Cáucaso.

Tvardovsky, genio poético de la Rusia soviética supo expresar con exactitud y amplitud la relación del pueblo soviético hacia Stalin:

Lo llamábamos, dejémonos de astucias,

Padre, en nuestro país-familia,

Nada que restar,

Nada que añadir,

Así era en la tierra.

Esto lo escribió tras la tan traída y llevada condena al culto de la personalidad de Stalin. A los grandes hombres los juzgan no los historiadores, sino la historia. La historia, como pensaban los sabios antiguos, es la memoria de los pueblos. Los grandes personajes llevan a cabo grandes actos, que quedan grabados en la memoria histórica de los pueblos. La industrialización, La Victoria en la Gran Guerra patria, el descubrimiento del átomo y el dominio de la energía atómica, la salida al espacio y muchas otras grandes obras, como la imagen de una gran potencia como la URSS, quedarán para siempre en la memoria popular. Están indisolublemente unidas al nombre de Stalin, revolucionario y patriota de Rusia. Y nadie podrá borrar ese vínculo de los anales de la historia.

Guennadi Ziuganov.

Presidente del CC del Partido Comunista de la Federación Rusa