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Henry Alvarado, Concejal del PCV en el Municipio Valencia |
El concejal del PCV Henry Alvarado desestimó “la visión que tiene el alcalde de la ciudad de Valencia sobre la situación de la economía informal y sus trabajadores y trabajadoras”, manifestó que “es realmente indignante ver como el alcalde Michelle Cochiola se burla de los comerciantes informales de comidas rápidas y los mantiene desde hace un mes en vigilia frente a las puertas del ayuntamiento, en condiciones infrahumanas. Ellos exigen que se les dé una respuesta para su reubicación, son más de 60 vendedores de comida rápida que han sufrido la indolencia y la incapacidad de esta gestión que no resuelve ninguno de los problemas de los valencianos”.
Indicó el edil Alvarado que “desde el mes de enero estos dignos trabajadores y trabajadoras, vendedores de comidas rápidas han sido vilipendiados por quienes tienen la competencia para permitir el desempeño de esta actividad económica en la ciudad y no tienen voluntad de resolver, pues pretenden acabar con ellos negándoles el derecho a trabajar”.
Exhortó al alcalde a que se aboque a solucionar esta situación de inmediato, y destacó que la ordenanza vigente que rige la materia de comercio informal en su artículo 3, señala esta actividad como parte del comercio informal y no está prohibida en la ciudad, “el alcalde está vulnerando el derecho de quienes realizan esta actividad económica”, destacó el concejal Henry Alvarado.
“Ya esta situación es insostenible para estas familias que no encuentran como llevar el sustento a sus casas, no encuentran como cubrir los gastos de sus hijos e hijas en los colegios y universidades, están perjudicando a niños y niñas en condición de discapacidad, además, entramos en época de útiles escolares y resulta preocupante que estas decenas de familias no encuentran la forma para cumplir con estas exigencias naturales en el desarrollo de las familias valencianas”.
El concejal estima que “no es posible meter a todos los vendedores de perros calientes en la calle 24 de junio como lo propone el ejecutivo, además de que ya esa calle está ocupada en gran parte por los comerciantes informales que venden otros rubros. Es preciso flexibilizar la visión de agrupar a estos vendedores y ampliar el rango de ubicación y propone que en las diferentes calles donde ya hay comerciantes informales, se incorpore dos o tres vendedores de perros calientes y así lograr la ubicación temporal mientras el ejecutivo logra materializar un espacio digno para la reubicación en condiciones optimas de todos quienes ejerzan una actividad económica de esta naturaleza”.
A juicio del concejal Alvarado, “todo este desbarajuste pasa también por la falta de seriedad, planificación y control del ejecutivo municipal quienes no han podido ni siquiera generar un censo ajustado a la realidad, y mucho menos carnetizar a estos trabajadores y trabajadoras como elemento de control y supervisión”.
Añadió Alavarado que “existe un cuadro bien complejo que se agudiza con la inoperancia y la indolencia del Cocchiola y su equipo, no son capaces de dar respuesta a esta grave situación. Esto no es un problema político como ellos quieren hacerlo ver, pero podría tornarse político si los ciudadanos valencianos decidieran declarar esta gestión como nefasta”.
“Cada vez más se les enreda el papagayo, y es que ahora también los comerciantes formales están exigiendo que el alcalde cumpla con lo prometido en su campaña. Exigen exoneración de impuestos para los comercios que se ven afectados supuestamente por los informales pero no es un secreto para nadie que muchos de esos puestos que esta frente a los comercios son de los mismos dueños que sacan la mercancía a las aceras para ocupar esos espacios”.
Indicó el concejal comunista que, “al señor alcalde se le está llenando el cuarto de agua, una gestión debe estar dirigida a resolver el problema a todos los valencianos, priorizando al más necesitado, a ese pueblo que esta allá afuera padeciendo de las calamidades por una gestión que no funciona”.
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